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La larga ruta del empresario que busca el tesoro de Juan Fernández

Le ha dedicado dos décadas a su búsqueda, la cual puede continuar este año.

24horas.cl

Sábado 9 de mayo de 2026

El empresario holandés-estadounidense Bernard Keiser, de 75 años, lleva cerca de dos décadas intentando encontrar el supuesto tesoro escondido en la isla Robinson Crusoe, en el archipiélago de Juan Fernández. Su primera expedición fue en 1998 y, un año después, realizó las primeras excavaciones en el sector de Puerto Inglés.

Según la teoría que ha impulsado sus búsquedas, en la isla habría sido ocultado un tesoro atribuido al lord británico George Anson: cerca de mil barriles con monedas de oro, joyas y piedras preciosas del siglo XVIII. Desde entonces, Keiser ha invertido más de cinco millones de dólares en distintas exploraciones, sin lograr resultados concluyentes.

En 2024, la Dirección Regional de Valparaíso de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) rechazó el permiso solicitado por Bernard Keiser para ingresar al Parque Nacional Juan Fernández y ejecutar el proyecto “Sondaje de descarte en Puerto Inglés”. Sin embargo, este año la Corte Suprema ratificó que el rechazo del permiso “carecía de fundamentos”, dejando nuevamente habilitado el proceso administrativo, a la espera de la autorización definitiva de Conaf.

Ahora, con todos los documentos nuevamente en regla, el empresario junto a la consultora SGA Gestión Ambiental, esperan el visto bueno definitivo de Conaf para iniciar esta nueva expedición, cuyo proyecto también debió pasar por el visto bueno del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) para ampliar las zonas de exploración.

La iniciativa mantiene un acuerdo con el Estado chileno que establece que, en caso de encontrar el tesoro, un 25% quedaría en manos de Keiser y sus asociados, mientras que el 75% restante correspondería a Monumentos Nacionales y al fisco chileno.

En conversación con 24 Horas, el abogado de Keiser, Juan Antonio Urrutia, aseguró que el supuesto tesoro podría alcanzar un valor cercano a los 40 mil millones de dólares. Según su estimación, unos 30 mil millones podrían quedar para el Estado de Chile. Incluso planteó que, de concretarse el hallazgo, esos recursos podrían tener un impacto económico relevante para el país, aunque aclaró que se trata de una hipótesis basada en antecedentes históricos y en el eventual descubrimiento del botín.

Las futuras excavaciones comenzarían en octubre y contemplan el uso de tecnología de ondas electromagnéticas para intentar aumentar la precisión de la búsqueda en la isla.