La Corte de Apelaciones de Concepción rechazó un recurso de protección presentado por la apoderada de un estudiante del Liceo Bicentenario de Yumbel, a quien se le canceló la matrícula tras amenazar con un tiroteo en el establecimiento.
El tribunal de alzada determinó que el actuar de las autoridades liceanas y de la Municipalidad de Yumbel no fue arbitrario ni ilegal, en respuesta a la acción legal que buscaba revertir la sanción impuesta por la dirección del recinto.
Los hechos se originaron cuando el estudiante escribió "Mañana tiroteo, no vengan" en el baño de varones del plantel. Tras identificar al autor del escrito, las autoridades del recinto activaron el procedimiento establecido en su manual de convivencia, que concluyó con la no renovación del cupo del alumno para el próximo periodo académico.
Los ministros detallaron en el fallo que la conducta se encuentra explícitamente sancionada como una falta gravísima dentro del reglamento interno, por lo que resolvieron que la expulsión se ajustó estrictamente al marco legal vigente.
La resolución judicial de la corte estableció que, si bien la medida genera una afectación evidente en la carrera educacional del alumno, debe primar el bienestar colectivo y la seguridad de la comunidad escolar por sobre el interés particular.