La Policía de Investigaciones (PDI) detuvo al último prófugo vinculado al homicidio de Moisés Orellana, brigadista de Conaf de 21 años asesinado en septiembre de 2020 en Cañete, en uno de los casos de violencia rural de mayor impacto registrados ese año.
El imputado, Pedro Macheo Raimán, fue capturado durante un operativo realizado en las cercanías de Puerto Riquelme, tras un trabajo conjunto entre la PDI, la Armada y el Ministerio Público.
El crimen ocurrió el 8 de septiembre de 2020, luego de que un grupo de encapuchados incendiara tres viviendas en la comuna de Cañete. Mientras escapaban, los atacantes abrieron fuego contra un vehículo en el que se encontraba la víctima junto a otras personas, con el objetivo de eliminar testigos. Orellana recibió un disparo en la cabeza y falleció poco después.
El prefecto (s) de la región policial de Magallanes, Pablo Merino, señaló que el detenido "mantiene vínculos con la organización Resistencia Mapuche Lafkenche y en su prontuario registra múltiples delitos, entre ellos homicidios, incendios y robos con intimidación". Además, indicó que el imputado era buscado por diversas órdenes de detención vigentes.
De acuerdo con la investigación, Macheo Raimán permaneció prófugo durante varios años hasta que las labores de análisis criminal desarrolladas por la Fuerza de Tarea Arauco de la PDI permitieron establecer su ubicación. El detenido, de 41 años, enfrenta cargos por homicidio, atentado incendiario, robo con violencia e infracción a la Ley de Control de Armas.
Con esta captura, la PDI concretó la detención del último imputado pendiente en la causa, en la que otros dos involucrados ya fueron condenados a penas de 28 años de presidio. El acusado fue puesto a disposición del Juzgado de Letras y Garantía de Puerto Natales, que amplió su detención hasta la jornada siguiente.