Punta Parra se ha convertido en uno de los puntos más golpeados por la emergencia de incendios forestales que afecta a la Región del Biobío. A primeras horas de la mañana de este lunes, el panorama era desolador: extensas zonas completamente arrasadas, viviendas reducidas a cenizas y un ambiente aún cargado de humo debido a la escasa ventilación en el sector.
Según el delegado municipal de Tomé, Roberto Yévenes, "el 80% de Punta Parra se quemó, están ruinas y hay dos adultos mayores que perdieron la vida".
Muchos de los afectados han regresado durante esta jornada para iniciar las primeras labores de limpieza y remoción de escombros.
Uno de ellos es Raúl, de 70 años, vecino del sector desde hace más de 40 años, quien perdió completamente su vivienda. "Costó para armarla y ahora en un minuto quedamos nada. Ni ropa ni zapato, nada. Nos abrazó el fuego y tuvimos que salir arrancando", relató el adulto mayor, que ni siquiera alcanzó a ponerse zapatos antes de evacuar.
"Voraz como esto, yo no lo había visto nunca. Fue por un soplido y se perdió todo, pues. Fue el puro soplío y la casa se hizo... Parecía un infierno. Las llamas tenían una largura y los tornados eran enormes", relató.
En su relato, Raúl aseguro que "fue desesperante y triste a la vez, porque se perdieron los años de sacrificios, de esfuerzo. Yo me levantaba a las 3 de la mañana, como camionero, y salía trabajar y me acostaba a las 11, 12 de la noche".
A pocas horas de haber perdido su casa, Raúl retira escombros con la esperanza de poder levantar nuevamente una vivienda para él y su familia. "Dios da fuerza cuando estamos en partes críticas", cerró.