El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, confirmó que el incendio forestal que afecta a la zona sigue completamente fuera de control, con una extensión aproximada de 33 kilómetros, y que el foco principal de las autoridades durante esta jornada es resguardar la vida de las personas.
En conversación con el matinal Buenos Días a Todos, la autoridad explicó que en la localidad de Lirquén se mantiene un toque de queda total e indefinido, decretado no como una medida de orden público tradicional, sino por una urgencia humanitaria y sanitaria: permitir el desarrollo de una operación rastrillo destinada a encontrar a personas que habrían fallecido en el sector tras el avance del fuego.
"El toque de queda en Lirquén es el único que no tiene término. Eso básicamente tiene que ver con la urgencia humana de ir a hacer una operación rastrillo para encontrar a todas las personas que fallecieron", precisó Giacaman.
Según detalló, el operativo es liderado por el jefe de la Defensa Nacional, quien coordina las acciones junto a personal del Ejército, la Armada, Carabineros, la PDI y el Servicio Médico Legal. Bomberos, en tanto, se encuentran mayoritariamente desplegados en el combate activo de los incendios y en la contención de nuevos focos.

Respecto a las personas desaparecidas, el gobernador indicó que, de acuerdo con información preliminar conocida en una reunión sostenida en Concepción, existirían al menos 10 denuncias por presunta desgracia, aunque aclaró que no cuenta con un reporte actualizado ni una cifra oficial.
No obstante, advirtió que el número de víctimas fatales -oficialmente cifrado en 19- podría aumentar, considerando que Lirquén es una zona con alta concentración de adultos mayores.