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Restauran humedales en O’Higgins con plantas nativas para mejorar biodiversidad y calidad del agua

La iniciativa busca mitigar el exceso de nutrientes en el agua y fortalecer la biodiversidad local en comunas como Pichilemu, Las Cabras y Pichidegua. El proyecto contempla la instalación de 600 ejemplares seleccionados por su valor ecológico.

24horas.cl

Humedales en O'Higgins

Martes 6 de enero de 2026

Los humedales en Chile enfrentan una presión constante debido a la actividad humana y el aporte excesivo de nutrientes. Ante este escenario, investigadores de la Universidad de O’Higgins (UOH), en conjunto con el Gobierno Regional y municipios locales, han puesto en marcha una estrategia de restauración ecológica. El plan consiste en la utilización de plantas nativas específicamente seleccionadas por su capacidad para absorber nitrógeno y fósforo, elementos que en altas concentraciones deterioran la salud de estos ecosistemas.

A diferencia de las intervenciones con fines estéticos, este proyecto se enfoca en una función ecológica activa. La iniciativa forma parte del "Laboratorio de Ecosistemas de Humedales", financiado a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de O’Higgins.

Al respecto, el Gobernador Regional, Pablo Silva Amaya, señaló: “Nos parece espectacular la posibilidad de apoyar un proyecto asociado al cuidado del medio ambiente. Como Gobierno Regional, estamos muy vinculados en esta materia, impulsando proyectos FIC, pero también desarrollando iniciativas propias como los Planes de Acción Comunal de Cambio Climático, conservación de humedales, entre otros. Nosotros felices de contribuir con la protección de la naturaleza”.

Implementación de soluciones basadas en la naturaleza

El proyecto ha superado la etapa de diagnóstico para avanzar hacia la acción en terreno, con la entrega e instalación de 600 plantas nativas en sitios priorizados. Según los expertos, el uso de especies propias de cada zona asegura que los efectos de la restauración sean sostenidos en el tiempo.

La Dra. Gemma Rojo, directora del proyecto, explicó el cambio de etapa: “Me alegra que hoy estemos pasando del diagnóstico a la acción en terreno: esta etapa busca que la restauración quede realmente instalada y con efectos sostenidos en el tiempo. Trabajamos con plantas nativas propias del humedal para reforzar su cobertura y apoyar funciones clave como su capacidad de retener nutrientes y apoyar la calidad del agua, en coordinación con municipios y comunidades”.

Por su parte, Luis Araya, profesional del equipo de investigación, enfatizó que “el objetivo es que estas intervenciones no sean solo demostrativas, sino que queden instaladas en el territorio y sigan funcionando incluso después de finalizado el proyecto, contribuyendo a mejorar la calidad del agua y la salud del ecosistema”.

Distribución territorial y monitoreo científico

La intervención abarca tanto zonas costeras como interiores de la región. En el litoral, se trabaja en la Laguna Petrel y Laguna de Cáhuil (Pichilemu). En el interior, las acciones se concentran en el embalse Rapel, específicamente en el humedal Llallauquén y el sector Cubeta de Alhué (Las Cabras), además de los humedales San José y Las Juntas (Pichidegua).

Para garantizar el éxito de la restauración, el equipo realiza monitoreos mensuales que incluyen mediciones fisicoquímicas del agua, censos de aves y el uso de cámaras trampa para evaluar el comportamiento de la fauna local.

Stephanie Vidal, encargada de Medio Ambiente de la Municipalidad de Las Cabras, destacó la relevancia de estas acciones para la identidad local: “El humedal de Llallauquén es un corredor biológico fundamental para la comuna. La restauración permite mejorar la calidad del agua, favorecer la oxigenación y fortalecer un espacio que es parte de nuestra identidad local”.

Participación de la comunidad en la conservación

El éxito de la restauración ecológica depende también del vínculo entre los habitantes y su entorno natural. El proyecto integra a organizaciones sociales para fomentar la educación ambiental y la corresponsabilidad en el cuidado de los humedales.

Manuel Santander, representante de la Agrupación Pro Mantención del Humedal, valoró la instancia de participación: “Queremos que la comunidad conozca el humedal, entienda su valor y lo cuide. Este tipo de acciones permite que niños y adultos se acerquen a la biodiversidad y comprendan por qué es importante protegerla”.