Nuevos antecedentes se suman al misterio de la desaparición de María Ercira Contreras, la mujer que fue vista por última vez el 12 de mayo de 2024 durante un almuerzo familiar en Limache.
A dos años del suceso, informes policiales revelados recientemente por La Tercera indican que las pericias científicas realizadas a muestras biológicas clave, centradas en la cabaña de Jacinto Ayala -cuidador del fundo Las Tórtolas- ubicada a unos 160 metros del restaurante donde se perdió el rastro de la adulta mayor, no han logrado entregar los resultados esperados por la familia.
Los detectives de la PDI enfocaron sus sospechas iniciales en rastros encontrados en el sector de la cocina y en el entorno de un trabajador del fundo. Sin embargo, las conclusiones de los laboratorios no son contundentes.
“A partir del proceso de extracción de ADN desde la muestra signada mesón cocina Bluestar (...) no se obtuvo suficiente cantidad de material genético humano para la determinación de su huella genética”, se lee en la conclusión.
Además, otros cuatro inmuebles del sector fueron revisados exhaustivamente el 28 de enero. Aunque se tomaron muestras, no se detectaron huellas de sangre que permitieran levantar una hipótesis sólida sobre un hecho violento en dichos lugares.