Tras los recientes hechos de violencia que han conmocionado a Calama, el Gobernador Regional de Antofagasta, Ricardo Díaz, la autoridad fue tajante al asegurar que la seguridad física es urgente, pero la tragedia silenciosa de la salud mental está desbordando a la juventud en la ciudad.
La autoridad solicitará formalmente a las ministras de Educación, María Paz Arzola y de Seguridad Pública, Trinidad Steinert la instalación de pórticos de seguridad en todos los establecimientos educacionales de la ciudad.
"Queremos garantizar a toda la ciudadanía que esto no se va a volver a repetir", enfatizó el Gobernador, buscando frenar el ingreso de elementos peligrosos a los recintos escolares.
Sin embargo, Díaz advirtió que los detectores de metales son solo un parche si no se aborda el origen del problema, "la ciudad de Calama está al debe, tenemos muy pocos especialistas, solamente hay cinco psiquiatras para la atención de toda Calama y han aumentado los niveles de agresividad en los jóvenes, como también han aumentado los casos de adolescentes que han intentado infringirse daño".