Una organización criminal con base en Iquique fue desarticulada tras una investigación conjunta entre la Fiscalía de Tarapacá y la Policía de Investigaciones (PDI), que permitió identificar un esquema de lavado de activos a gran escala vinculado a estafas internacionales. Hasta el momento hay 44 detenidos a nivel nacional.
El operativo, encabezado por el Fiscal Nacional, Ángel Valencia; el Director General de la PDI, Eduardo Cerna; y la Fiscal Regional de Tarapacá, Trinidad Steinert, se desarrolló en las ciudades de Iquique, Santiago y Alto Hospicio. En total, se logró la detención de varios integrantes de la banda, entre ellos ciudadanos chilenos, chinos —usuarios de la Zona Franca de Iquique (ZOFRI)— y personas de otras nacionalidades.
OPERACIÓN EFOS | Fiscalía de Tarapacá y @PDI_Tarapaca desarticulan organización criminal liderada por ciudadanos chinos, propietarios de empresas fantasmas utilizadas para el lavado de activos y el ocultamiento de ganancias ilícitas. #Iquique pic.twitter.com/q4wAcN7eJu
Según informó la Fiscalía, la estructura criminal habría blanqueado más de US$ 200 millones a través del sistema financiero nacional. Parte de estos recursos, al menos US$ 67 millones, provenían de un tipo de fraude conocido como “pig butchering” o “matanza de cerdos”, una modalidad delictiva que combina engaño emocional con falsas oportunidades de inversión, y que ha afectado a más de 400 víctimas extranjeras, principalmente adultos mayores en Estados Unidos.
Vínculos internacionales y rol de la ZOFRI
La investigación se inició en mayo de 2023 tras una alerta emitida por el FBI, que dio cuenta de transferencias sospechosas asociadas a estafas digitales. Las víctimas eran inducidas a transferir importantes sumas de dinero a cuentas chilenas, donde la organización operaba mediante una compleja red de empresas.
El grupo criminal creó al menos 119 sociedades comerciales, incluyendo firmas de papel y otras con actividad económica real, que utilizaban para fragmentar, triangular e integrar los fondos ilícitos al sistema financiero chileno. Este mecanismo les permitía disimular el origen del dinero y facilitar su posterior envío al extranjero.
La participación de usuarios chinos de la ZOFRI fue clave en el esquema, al utilizar las facilidades comerciales del enclave para dar apariencia de legalidad a sus operaciones. La Fiscalía de Tarapacá investiga si parte de las transacciones se camuflaban como importaciones o actividades relacionadas con el comercio internacional.

Las autoridades han subrayado la relevancia de la cooperación internacional para la detección temprana de este tipo de delitos. La PDI y el Ministerio Público continúan desarrollando diligencias para determinar la magnitud exacta del lavado y el destino final de los fondos.