Más de 120 cisnes de cuello negro fueron encontrados sin vida al interior del lago Budi, en la región de La Araucanía, a causa de la gripe aviar.
Este hallazgo surge tras una serie de patrullajes realizados por funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), quienes se instalaron de forma permanente en el lugar con el objetivo de que las aves fallecidas puedan ser enterradas y así evitar más contagios.
"Efectivamente, hay ejemplares que han sido diagnosticados y sacrificados por motivo de la influenza aviar y se siguen monitoreando. Personal del SAG está con un radio de protección de 10 kilómetros del lago para obtener información sobre la cantidad de ejemplares que pudieran estar afectados", indicó Francisco Ljubetic, delegado presidencial de La Araucanía.
En este sentido, Rolando Sepúlveda, encargado de Protección Pecuaria del SAG, confirmó que hasta el momento 128 cisnes muertos han sido retirados desde el lago.
Si bien las autoridades hicieron un llamado a reportar cualquier ave que podría estar contagiada, aseguraron que no hay peligro en el consumo de carne o huevos.
"Se pueden consumir los productos, lo importante es que cuando la comunidad detecte que sus aves están con algún grado de enfermedad, hagan las denuncias correspondientes", concluyó María Teresa Fernández, seremi de Agricultura de La Araucanía.