Los tres adolescentes de 17 años imputados por el homicidio de Ingrid Barrera, mujer de 53 años encontrada sin vida en la comuna de Loncoche, quedaron con internación provisoria tras ser formalizados por parricidio y homicidio simple. Durante la audiencia, sus declaraciones revelaron detalles de la planificación del crimen y las circunstancias que habrían motivado el ataque.
La hija de la víctima, también imputada en la causa, relató episodios de una compleja relación familiar y aseguró haber sido víctima de malos tratos junto a sus hermanos y su padre. Según su testimonio, un conflicto ocurrido dos meses antes del crimen habría marcado un quiebre en la convivencia. “Ella me trató mal, me quiso pegar. Me encerré en la pieza y escuchaba después de ese momento que ojalá me hubiese muerto en el parto”, declaró.
De acuerdo con la Fiscalía, la adolescente habría evaluado junto a su pareja distintas alternativas para terminar con la vida de su madre, entre ellas la utilización de veneno. Finalmente, habrían buscado a un tercero para ejecutar el ataque. El adolescente sindicado como autor material señaló en su declaración que fue contactado en el liceo y que le ofrecieron cerca de 90 mil pesos por realizar el homicidio. “Me comenzaron a hablar en el liceo, específicamente en el recreo, la pega consistía en matar a la mamá, me pagarían cerca de 90 mil pesos, la plata la quería para pagar mis gastos, simplemente”, afirmó.
El pololo de la hija de Ingrid Barrera, en tanto, reconoció que inicialmente no estaba de acuerdo con la idea, pero terminó participando al contactar al presunto sicario y entregarle información para identificar a la víctima. Según la investigación, habría enviado fotografías y detalles sobre sus características físicas, vestimenta y vehículo para facilitar la ejecución del plan.
La Fiscalía expuso además que, tras concretar el crimen, el presunto autor material habría informado a los otros imputados que el “trabajo” estaba realizado. Luego habría cambiado su ropa, lavado elementos dentro del domicilio y se habría dirigido hasta su establecimiento educacional, recorrido que quedó registrado en cámaras de seguridad y que permitió a la Policía de Investigaciones avanzar hacia el círculo cercano de la víctima.
Debido a que los tres imputados son menores de edad, arriesgan sanciones bajo el sistema de responsabilidad penal adolescente, con una pena máxima que podría alcanzar los 10 años de internación en régimen cerrado. El caso continúa en investigación y ha generado conmoción en la comuna de Loncoche.