La investigación por el homicidio de Ingrid del Carmen Barrera Rantul, de 53 años, en la comuna de Loncoche, ha conmocionado a toda la región de La Araucanía. No solo por la brutalidad del caso, sino también por la reciente detención de su hija de 17 años por su presunta participación en el crimen.
La Fiscalía de La Araucanía confirmó la detención de tres adolescentes de 17 años. Entre ellos se encuentran la hija menor de la víctima, el pololo de la adolescente y un amigo de este último, quienes además son compañeros de liceo.
Los tres imputados enfrentarán este miércoles la audiencia de control de detención, mientras continúan las diligencias para esclarecer las circunstancias y el móvil del crimen.
Quién era Ingrid Barrera, la mujer asesinada en Loncoche
Ingrid era madre de tres hijos de 32, 28 y 17 años. Según relató su esposo, José Coronado Muñoz, ambos vivían junto a su hija menor en la vivienda donde ocurrió el crimen.
En una entrevista concedida a 24 Horas antes de que se conocieran las detenciones por el caso, el hombre destacó el vínculo que mantenía con sus hijos.
"Tres bendiciones del Señor", dijo al hablar de ellos. Respecto de la menor de sus hijos, de 17 años, la describió como "su princesa".
La mujer era ampliamente conocida en Loncoche. Trabajadores del terminal de buses de la comuna señalaron que la veían con frecuencia, ya que realizaba viajes diarios hacia Villarrica.
Tanto Ingrid Barrera como su esposo mantenían además una activa vinculación con la Iglesia Evangélica.
"Estamos todos impactados porque nadie se esperaba esto, la gente es tranquila aquí (...) de aquí no hay nadie que uno pueda decir fue ese", relató una vecina tras conocerse el crimen.
El caso quedó al descubierto luego de que Ingrid fuera encontrada sin vida en el living de su domicilio. De acuerdo con los antecedentes reunidos durante la investigación, el cuerpo presentaba múltiples heridas cortopunzantes.
En un primer momento, José Coronado aseguró no tener sospechas sobre quién podría estar detrás del asesinato de su esposa.
"No sospecho de nadie, no sé qué pasó. Hoy el mundo está lleno de maldad", declaró entonces.