Una nueva diligencia se realizó este miércoles en Puerto Varas, en el marco de la investigación por la muerte del sargento segundo Javier Figueroa, ocurrida el pasado 11 de marzo. La principal arista que hoy concentra las indagatorias apunta a que el propio funcionario de Carabineros habría realizado el llamado al 133 que originó el procedimiento policial, utilizando una voz fingida para alertar sobre personas consumiendo alcohol en la vía pública.
La reconstrucción de escena se desarrolló en la salida sur de la comuna, exactamente en el lugar donde fue hallado el uniformado con un impacto de bala en la cabeza. La diligencia, encabezada por la Fiscalía y la Policía de Investigaciones, incluyó la recreación de los movimientos de los carabineros que acudieron aquella madrugada al procedimiento generado tras una llamada de apenas 25 segundos realizada cerca de las 05:20 horas.
De acuerdo con antecedentes recopilados por los investigadores, el teléfono desde el cual se efectuó el llamado estaba vinculado al propio Javier Figueroa. Fuentes ligadas al caso sostienen que sería su voz la que se escucha en la comunicación, aunque alterada deliberadamente. La interrogante central para los persecutores es por qué el funcionario habría generado este procedimiento policial y qué ocurrió realmente después de ello.
La investigación mantiene abiertas dos hipótesis principales: un homicidio o un autoatentado. La teoría del accidente ya fue descartada por los equipos investigadores. Sin embargo, diversos antecedentes técnicos han impedido cerrar el caso como un suicidio, pese a que la bala mortal corresponde al arma de servicio del carabinero.
Entre los elementos que generan dudas figura la existencia de tres disparos en el sitio del suceso. En el lugar se encontraron dos cartuchos —uno calibre 22 y otro 38— que no coinciden con el arma institucional del uniformado, desde la cual solo se habría percutado un tiro. Además, aún no aparecen las otras dos balas vinculadas a la escena, situación que mantiene abierta la posibilidad de intervención de terceros.
La reconstrucción realizada este miércoles también se vio dificultada por las modificaciones que ha sufrido el lugar en casi tres meses: se instalaron nuevas rejas, disminuyó la vegetación y el sitio ya había sido intervenido durante las primeras horas tras el hallazgo, cuando se trabajó inicialmente como un operativo de rescate y no como un sitio del suceso.
Durante la jornada llegó hasta el lugar la madre del funcionario, Marlene Figueroa, quien cuestionó que la familia se enterara de la diligencia a través de la televisión y pidió que se esclarezca completamente lo ocurrido. “Yo quiero la verdad, que no estén tapando cosas”, afirmó.