Una nueva arista tomó la investigación por la muerte del sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa, quien falleció el pasado 11 de marzo tras recibir un disparo en la cabeza en la salida sur de Puerto Varas, región de Los Lagos.
Según BBCL Investiga, pericias en el historial de internet del uniformado arrojaron que realizó consultas en internet sobre “cómo convertirse en mártir de Carabineros”. El rastreo digital estableció que Figueroa buscó información respecto de los beneficios económicos y pensiones que la institución otorga a los familiares de los funcionarios fallecidos en servicio.
Además, se sostienen testimonios de compañeros de servicio que apuntan a que Figueroa tenía un especial interés por dicho tema mencionado anteriormente.
Por otra parte, el desglose telefónico detectó que Figueroa generó el procedimiento policial de la madrugada mediante una llamada de 25 segundos al 133. El funcionario utilizó una voz fingida para denunciar falsamente a sujetos consumiendo alcohol en la vía pública.
Para eludir el registro de la Central de Comunicaciones, el sargento retiró el chip de su teléfono celular antes de discar. La maniobra provocó que en las pantallas fiscales figurara el código genérico "11111111", ocultando temporalmente la identidad del denunciante.
Especialistas de la PDI lograron triangular la comunicación mediante el código IMEI del aparato, confirmando que la propiedad del equipo correspondía al sargento.
Por ello, la investigación mantiene abiertas dos hipótesis principales: un homicidio o un autoatentado. La teoría del accidente ya fue descartada por los equipos investigadores. Sin embargo, diversos antecedentes técnicos han impedido cerrar el caso como un suicidio, pese a que la bala mortal corresponde al arma de servicio del carabinero.