La familia de Carlos Palacios Muñoz, el cabo segundo del Ejército que murió ahogado durante un ejercicio militar no autorizado en Punta Arenas, reveló un conflicto que habría gatillado la molestia de sus compañeros previo a su fallecimiento.
Cabe recordar que la víctima, de 27 años, llevaba tan solo dos semanas en la brigada "Chorrillos" antes de la tragedia. En sus últimas conversaciones, le había contado a sus familiares que sentía "mala onda" por parte de sus compañeros.
La situación dio un vuelco el pasado 4 de marzo, cuando Carlos perdió la vida durante una inmersión con equipamiento. Desde el Ejército indicaron que la orden fue ejecutada fuera de los protocolos, por lo que la Fiscalía Militar detuvo a un capitán y a un sargento primero por su presunta responsabilidad en los hechos.
"Es excelente nadador y además lograba levantar hasta 150 kilos o más. ¿Puede una persona con esas capacidades, superior a cualquier persona normal de nuestro país, tener la posibilidad de morirse en una laguna?", señaló Mena.
El conflicto previo a la muerte del cabo
De acuerdo con el tío del militar, su sobrino llegó a la brigada "Chorrillos" bajo la recomendación de un general, algo que habría molestado a dos superiores.
"Me dice: estoy preocupado. Desde que llegué a la brigada lo único que he sentido ha sido mala onda, temor. Por primera vez siento temor de mis propios compañeros, algo pasa aquí", concluyó.