En los últimos 20 años, la cifra de estudiantes de octavo básico a cuarto medio que fuman cigarrillos convencionales cayó drásticamente del 30,6% al 16,5%. Sin embargo, los especialistas advierten que este éxito es solo una ilusión: el país vive una peligrosa "transición tabáquica" debido al explosivo aumento del uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos.
Hoy, más de un tercio de los escolares en Chile admite haber vapeado alguna vez y un 9% reconoce que lo hace de forma habitual. Esta alarmante realidad arrastra consigo una amenaza médica que pocos conocen: el EVALI, la lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo.
¿Qué es el EVALI y por qué preocupa a los científicos chilenos?
EVALI es el acrónimo en inglés para la Lesión Pulmonar Asociada al Uso de Cigarrillos Electrónicos o Vapeo (E-cigarette or Vaping Product Use-Associated Lung Injury). Se trata de una neumopatía aguda, inflamatoria y potencialmente mortal que daña directamente los tejidos del pulmón, provocando desde dificultades para respirar hasta fallas pulmonares severas que requieren hospitalización urgente.
Los investigadores María Ignacia Grossi y Daniel Ponce, de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Valparaíso, encendieron las alarmas debuido a que, a diferencia del cigarrillo tradicional, donde los daños suelen manifestarse tras décadas de consumo, el EVALI actúa de forma silenciosa pero mucho más rápida y aguda.
Según los expertos, bastan solo uno o dos meses de vapeo para que aumenten considerablemente las sustancias proinflamatorias en el cuerpo y se dispare el riesgo de sufrir neumonía de forma fulminante.
"No hay parte del pulmón que se esté salvando cuando se vapea. Inhalar aerosoles promueve alteraciones bronquiales, alveolares, intersticiales y también pleurales", advirtió Ponce.
Peligro oculto: Metales pesados y "químicos sin rotular"
Una de las mayores trampas de la industria es vender estos aparatos como alternativas inocuas o "menos dañinas". La evidencia científica local dice todo lo contrario.
El daño pulmonar no tiene que ver con la presencia o ausencia de nicotina, sino con el cóctel de compuestos químicos que contienen los líquidos aromatizados y que los jóvenes inhalan sin cuestionar.
Estudios preliminares del Centro de Investigación Biomédica de la UV detectaron que el vapor contiene sustancias altamente tóxicas:
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Acetato de Vitamina E: Un aditivo oleoso hallado en la mayoría de los pacientes con EVALI que se adhiere a los pulmones y eleva la probabilidad de un colapso pulmonar.
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Propilenglicol y glicerina vegetal: Generan daño citotóxico con muerte celular directa y son potencialmente carcinogénicos.
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Metales pesados: Elementos como el níquel, plomo y cromo se encuentran en dosis incluso mayores que en el cigarrillo común, provocando estrés oxidativo e irritación extrema.
Estos químicos promueven la adherencia del neumococo -bacteria alojada en la nariz y garganta-, lo que convierte al vapeo en un promotor directo de neumonías.
El estudio también apunta a la bajas de defensas debido a que los saborizantes suprimen la función de los macrófagos y neutrófilos, células del sistema inmunitario encargadas de destruir microorganismos invasores.
Radiografía médica
Los exámenes clínicos realizados en pacientes diagnosticados con EVALI a nivel internacional demuestran la agresividad de la enfermedad en el tejido pulmonar:
| Condición médica encontrada | Porcentaje de pacientes afectados |
| Opacidades de vidrio esmerilado (manchas en los pulmones) | 46% |
| Consolidaciones pulmonares (nódulos centrolobulillares) | 17% |
| Derrame pleural (líquido alrededor de los pulmones) | 7% |
En Chile, recién desde hace un año los vapeadores con o sin nicotinaquedaron regulados bajo la Ley 20.660, teniendo las mismas restricciones de comercialización y espacio que el tabaco convencional. Pese a esto, la presión social y el libre acceso en el comercio informal mantienen las proyecciones al alza.
Especialistas recuerdan que en países como Estados Unidos ya se registran cerca de 3.000 casos anuales y 70 muertes atribuibles directamente a EVALI. "En Chile no estamos lejos de eso si consideramos el aumento del uso de estos dispositivos en menores de 25 años. Es un problema que se está agrandando muchísimo y al que tenemos que ponerle ojo urgente", concluyó Ponce, investigador UV.