Las prioridades de las novias chilenas están cambiando. Hoy las futuras novias toman decisiones de compra más informadas, comparan alternativas y buscan que el vestido se ajuste a la forma en que quieren vivir su matrimonio y distribuir su presupuesto.
El análisis del comportamiento de compra de clientas de Novias by Mi Placard da cuenta de esta transformación. Durante el primer semestre de 2026, el 76% eligió vestidos de menos de $300.000, mientras que solo el 22,2% optó por modelos entre $300.000 y $600.000.
Según explica Carolina Frías, CEO de la mencionada empresa, este cambio comenzó a hacerse visible durante la pandemia, cuando el auge de los matrimonios más íntimos llevó a muchas novias a buscar alternativas más accesibles. Aunque las celebraciones volvieron a crecer, esa forma de consumir se mantuvo.
"La pandemia marcó un punto de inflexión. Muchas novias descubrieron que podían encontrar un vestido que las representara sin hacer una gran inversión y ese cambio se mantuvo incluso después del regreso de los matrimonios tradicionales", explica Carolina Frías.
Hoy, agrega la ejecutiva, las decisiones de compra responden a una mirada mucho más amplia sobre cómo distribuir el presupuesto de un matrimonio.
"Cada vez escuchamos a más novias decir que prefieren destinar una mayor parte de su presupuesto al viaje, la celebración o incluso al inicio de un proyecto de vida en pareja, antes que hacer una gran inversión en el vestido. Siguen buscando verse increíbles, pero hoy el vestido ideal es el que se adapta a su estilo, a su celebración y también a sus prioridades", agrega.
En línea con esta tendencia, Novias by Mi Placard ofrece vestidos desde $60.000, con alternativas para matrimonios civiles, ceremonias íntimas y celebraciones tradicionales, ampliando el acceso a la moda nupcial para mujeres con distintos estilos y presupuestos.