Finalmente y tras varios intentos fallidos entró en vigencia la Ley de Etiquetado de Videojuegos, que regula el contenido, forma, dimensiones y demás características de este tipo de productos.
Entre sus puntos más relevantes, la normativa detalla que los fabricantes y distribuidores de juegos electrónicos que comercialicen estos productos dentro del país deberán incluir en los envases o carátulas etiqueta o rótulo visible y una leyenda que indique el nivel de violencia contenida en el videojuego.
Además, esta advertencia debe estar impresa en etiquetas o rótulos, ya sea en autoadhesivos o en una faja que rodee el envase., tendrá que ser legible a simple vista y ocupar, a lo menos, el 25% del espacio de ambas caras del envase o envoltorio del videojuego, con un tamaño de letra no inferior a 2,5 milímetros, en español.
En cuanto a la calificación, los títulos deben ser revisados y etiquetados según la tabla de homologación que para tales efectos dicte el Consejo de Calificación Cinematográfica, siguiendo las siguientes especificaciones:
Cabe destacar que esta normativa no afectará a las plataformas digitales, por lo que los videojuegos descargables no estarán sujetos a esta imposición.