En barrio Parque, uno de los lugares más distinguidos y silenciosos de la Ciudad de Buenos Aires, el actor chileno Benjamín Vicuña construyó una imponente residencia que tiene: cuatro plantas y una arquitectura clásica que prioriza luz, confort y vida familiar.
En entrevista con el medio de comunicación argentino CARAS, el artista abrió las puertas de su hogar revelando detalles íntimos y la inspiración detrás de la estética característica del lugar.
Con una superficie cercana a los 500 metros cuadrados, la residencia cuenta con cinco dormitorios y ocho baños “distribuidos de manera funcional y elegante”, declara el medio.

Desde el ingreso al recinto, Caras menciona que los espacios se encadenan con naturalidad, tiene “techos altos y una paleta de colores neutros que refuerza la sensación de calma. Nada parece excesivo; todo está pensado para ser habitado”.
El hogar de Benjamín Vicuña: combina memoria y arte
El espacio más significativo para Vicuña es la biblioteca, un ambiente que refleja el costado más íntimo del actor. “Allí, entre estanterías repletas de libros y objetos personales, se destaca un retrato muy especial: una imagen de Blanca, su hija fallecida, que ocupa un lugar central y cargado de simbolismo”, menciona Caras.
A su vez, Caras subraya que ese es el espíritu de la casa: “un equilibrio entre belleza, sensibilidad y vida real. En cada ambiente hay guiños personales que cuentan algo de su historia”.

Un hogar que combina elegancia europea y vida cotidiana
Por último, mencionan que la estética es una inspiración de estilos europeos con ecos franceses e ingleses, “se percibe en molduras, escaleras, aberturas y proporciones. Sin embargo, la casa no se siente solemne: grandes ventanales conectan los interiores con el exterior y permiten que la luz natural sea protagonista a lo largo del día”, explican.
Detallando que, el hogar de Benjamín Vicuña es una síntesis de su mundo, “elegancia sin estridencias, memoria viva y una búsqueda constante de equilibrio", un espacio que no solo refleja el gusto del actor "sino también una manera de habitar el presente sin olvidar lo esencial”, explican.