Un compositor que no podía moverse, pero que creó más de 60 obras en menos de una década. Esa es una de las paradojas que atraviesa la vida de Roberto Falabella Correa (1926–1958), figura central del documental «El Peine de Oro», obra que busca volver a situar en la memoria cultural de Chile el legado de uno de los creadores más singulares del siglo XX.
Reconocido por la musicología como un pilar de la música chilena, Falabella, conocido como el "Mozart chileno", nació con la enfermedad de Little, una parálisis que afectaba su movilidad y habla, condición que lo llevó a componer dictando sus obras a asistentes.
El documental, co-dirigido por Rafael Boetsch Mira y Cristóbal Azócar Mira, aborda su obra y el contexto cultural en el que se desarrolló. Falabella formó parte de un entorno artístico activo, vinculado a distintas expresiones culturales de su época, integrando elementos del folclor chileno y latinoamericano en la música de tradición escrita.
“Nuestra forma de hacer la película fue siguiendo los patrones de Roberto Falabella Correa, cuando él empezó a componer desde el rescate de la música de los pueblos originarios, vinculándola con la música clásica. Unió esas dos áreas para producir algo intuitivo y que interpretara también lo que pasaba en el mundo real. Entonces, le dio voz a estos pueblos originarios y, al mismo tiempo, creó una identidad musical”, destaca Rafael Boetsch, co-director del documental El Peine de Oro.
A pesar de su muerte a los 32 años, su obra ha sido reconocida por la musicología chilena e internacional como uno de los aportes más originales del siglo XX.
Una historia marcada por la paradoja
Gracias a su condición física, Roberto desarrolló una intensa actividad intelectual. Escribió ensayos sobre música y cultura, practicó ajedrez y mantuvo una vida cultural activa desde su entorno cercano.
Su proceso creativo estuvo profundamente ligado a la colaboración con asistentes que transcribían sus composiciones, así como a su entorno familiar, configurando una dinámica de creación única en la historia de la música chilena.

Un recorrido para reencontrarse con su legado
Luego de su avant première, realizada el 28 de abril en Teatro Corpartes, «El Peine de Oro» inicia una nueva etapa de circulación por festivales de cine, antes de avanzar hacia un eventual estreno comercial.
La pieza es una producción de Grupo Humania y Tecleo Producciones, con el auspicio de Filantropía Cortés Solari y el patrocinio de Fundación Teletón, la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI) y Corpartes.
«El Peine de Oro» vuelve a situar en el centro de la memoria cultural de Chile a Roberto Falabella Correa, uno de los creadores más especiales del siglo XX, cuya obra continúa interpelando a nuevas generaciones desde la profundidad de su sensibilidad y la dificultad de su condición humana.
“Este estreno no es solo un homenaje, sino que un acto de restitución cultural. Roberto Falabella pertenece a la historia de Chile, y su obra —marcada por la conciencia de una vida breve— nos recuerda que la creación puede ser también una forma de trascendencia. Hoy, desde Filantropía Cortés Solari, pero también a nivel personal, nos mueve honrar su memoria y poner luz sobre su obra, para que esta perdure y sea reconocida por las nuevas generaciones como un elemento central de nuestra identidad nacional”, destaca Francisca Cortés Solari, presidenta ejecutiva de FCS.
Además, Cortés Solari señala que, a los 32 años y enfrentando una condición de extrema adversidad, Falabella pudo construir un legado musical de una intensidad excepcional. Hoy es reconocido por la musicología chilena e internacional como uno de los aportes más originales de su tiempo.
El documental no solo rescata su obra, sino también el impulso vital que la originó: la urgencia de crear, de escribir y de dejar huella. Más que una obra, «El Peine de Oro» es una invitación a reencontrarnos con aquello que define nuestra identidad cultural.