El icónico músico británico Phil Collins reveló los complejos problemas de salud que ha enfrentado en los últimos años, los que calificó como un período “frustrante”, marcado por cirugías, dificultades de movilidad y un proceso de recuperación personal.
En una reciente entrevista con la BBC Radio 2, el exlíder y baterista de Genesis explicó que actualmente cuenta con asistencia médica las 24 horas para cumplir adecuadamente con su tratamiento. A sus 75 años, Collins detalló que padece complicaciones en una de sus rodillas -por la que ha pasado cinco veces por el quirófano- y que solo una de sus piernas responde con normalidad.
"Puedo caminar, aunque necesito ayuda con muletas o cualquier otro apoyo", aseguró el artista.
El artista también abordó su relación pasada con el alcohol, reconociendo que tras dejar las giras se excedió en su consumo, lo que derivó en problemas renales que lo mantuvieron hospitalizado durante meses. No obstante, destacó que lleva dos años sobrio, un proceso que ha sido clave en su recuperación.
“Supongo que me pasé”, reconoció el artista, junto con afirmar que "nunca me emborraché, aunque me caí un par de veces. Pero fue una de esas cosas que me pasaron y me pasaron factura, y pasé meses en el hospital”.
A estas complicaciones se suma una antigua lesión en la columna sufrida en 2007, que le provocó daño neurológico permanente y afectó su capacidad para tocar batería. Pese a ello, Collins decidió realizar una última gira con Genesis en 2021, presentándose sentado en varios conciertos, mientras su hijo Nic asumía la batería. Su retiro definitivo de los escenarios se concretó en 2022.
En distintos documentales y entrevistas, el músico ha reconocido que es poco probable que vuelva a tocar la batería de forma regular y que hoy prioriza su bienestar. Aunque sigue vinculado a la música, ha descartado, por ahora, grabar nuevo material debido a su estado de salud.