El 31 de agosto de 1997, el mundo recibió una noticia que pocos podían creer: Diana, princesa de Gales, había muerto en París tras un accidente automovilístico con solo 36 años.
Hoy, a 29 años de su fallecimiento, Lady Di continúa siendo una de las figuras más reconocidas de la realeza británica y una mujer cuya influencia trascendió ampliamente a nivel mundial.
Su historia estuvo marcada por la maternidad, la exposición mediática, la moda y, especialmente, por una intensa labor humanitaria que la llevó a acercarse a personas y causas que muchas veces permanecían fuera del foco.
Diana, de joven aristócrata a princesa de Gales
Diana Frances Spencer nació el 1 de julio de 1961 en Sandringham, Norfolk, en una familia aristocrática británica.
Su vida cambió cuando conoció al entonces príncipe Carlos, heredero de la Corona. La pareja se comprometió en 1981 y contrajo matrimonio el 29 de julio de ese mismo año, en una ceremonia celebrada en la catedral de San Pablo de Londres y seguida por millones de personas.
Del matrimonio nacieron sus dos hijos: William, en 1982, y Harry, en 1984.
Diana rápidamente se convirtió en una de las integrantes más populares de la familia real. Sin embargo, su matrimonio comenzó a deteriorarse y la pareja anunció su separación en 1992. El divorcio se concretó en agosto de 1996.
Foto Instagram: Lady Diana, Princess of Wales
Foto Instagram: Lady Diana, Princess of Wales
El fenómeno Lady Di
La popularidad de Diana no se explicaba únicamente por su título. Su forma de vestir convirtió cada una de sus apariciones en un acontecimiento. Vestidos de gala, trajes sastre, sombreros y, posteriormente, looks mucho más informales hicieron de ella un referente internacional de la moda.
Uno de los momentos más recordados ocurrió en 1994, cuando apareció con un vestido negro de Christina Stambolian durante una gala en Londres. La prenda pasó a la historia como el "vestido de la venganza", esto porque lo lució la misma noche en que el príncipe Carlos admitió su infidelidad con Camilla Parker Bowles.
Foto Instagram: Lady Diana, Princess of Wales
Pero Diana también mostró una faceta más cotidiana: jeans, polerones, zapatillas y prendas deportivas ayudaron a construir una imagen mucho más cercana y alejada del rígido protocolo que tradicionalmente rodeaba a la realeza.
Foto Instagram: Lady Diana, Princess of Wales
La princesa que rompió barreras
Más allá de la moda, una de las grandes particularidades de Diana fue su manera de relacionarse con personas que enfrentaban situaciones de vulnerabilidad.
En 1987, durante una visita al Middlesex Hospital de Londres, estrechó la mano de un hombre con VIH sin utilizar guantes. El gesto tuvo una enorme repercusión en una época en que todavía existía un fuerte estigma y numerosos mitos sobre las formas de transmisión del virus.
Diana también respaldó organizaciones y campañas relacionadas con personas sin hogar, niños, enfermedades y distintas causas sociales.
El día que Diana caminó entre minas
Uno de los episodios más recordados de su trabajo humanitario ocurrió en enero de 1997, cuando viajó a Angola para apoyar la campaña contra las minas antipersonales.
Diana recorrió un campo minado utilizando protección y caminó por una zona que había sido despejada de explosivos. Las imágenes dieron la vuelta al mundo y pusieron nuevamente el foco internacional sobre las consecuencias de estas armas para las comunidades afectadas.
Fue una de sus últimas grandes campañas humanitarias antes de su muerte.
La noche que cambió su historia
Durante la madrugada del 31 de agosto de 1997, Diana viajaba por París junto a Dodi Al-Fayed. El auto ingresó al túnel del Puente del Alma y sufrió un violento accidente poco después de la medianoche.
Dodi Al-Fayed y el conductor, Henri Paul, murieron en el lugar. Diana fue trasladada al hospital, donde falleció horas después con solo 36 años.
La noticia provocó una reacción de duelo sin precedentes. Personas de distintas partes del mundo llegaron hasta Londres para dejar flores y mensajes frente al Palacio de Kensington.
29 años después, su legado sigue intacto
La muerte de Diana puso fin a una vida que había estado permanentemente bajo el ojo público, pero no terminó con su influencia.
Su imagen continúa presente en la moda y en la cultura popular, mientras que su trabajo humanitario sigue siendo parte fundamental de la forma en que se recuerda a la princesa de Gales.
Foto Instagram: Lady Diana, Princess of Wales
También permanece su faceta como madre. William y Harry tenían 15 y 12 años, respectivamente, cuando Diana murió, dejando una historia familiar que continuaría marcando sus vidas.
A 29 años de aquel 31 de agosto de 1997, Lady Di sigue despertando interés en nuevas generaciones. Porque Diana no fue solamente una princesa. Fue madre, referente de estilo, figura humanitaria y uno de los grandes íconos del siglo XX. Y, casi tres décadas después de su muerte, su nombre continúa siendo imposible de olvidar.