Hace algunos días salieron a la luz las sensuales fotografías de Kylie Jenner y su pareja, Travis Scott, para la revista GQ, donde la menor de las Kardashian posó en traje de baño.
Pero lo que más llamó la atención de la sesión fue que la empresaria mostró orgullosa la gran cicatriz que tiene en una de sus piernas y lejos de retocarla o borrarla como normalmente se hace, la lució con orgullo.
Desde ese momento comenzaron las especulaciones sobre cómo se había hecho esa enorme marca, por lo que la hermana menor de Kim finalmente contó qué le había pasado.
"Cuando tenía 5 años, mi hermana y yo estábamos jugando a las escondidas y me escondí atrás de una gran reja. Después de un rato que mi hermana no me encontraba, tuve que subir y pasar por una vara filosa que sobresalía de la puerta. Me resbalé y la vara se metió dentro de mi pierna. Traté de sacármela, pero solo rasgó más mi pierna. ¡Ahora es más pequeña porque crecí!”, reveló en la publicación.
Mostrar su cicatriz es una forma de Kylie de evidenciar que hay que dejar atrás los complejos y aceptar el cuerpo tal cuál es con sus defectos y virtudes, ya que aunque aparentemente tiene un cuerpo privilegiado también tiene imperfecciones, las que no le da vergüenza dar a conocer.