El ruido de los fuegos artificiales desata varios efectos negativos en las mascotas: los animales se estresan al no saber de dónde viene y no poder descubrir qué es ese ruido que escuchan, pueden sentir miedo, lo que puede provocar huidas o bien vómitos, diarrea e incluso taquicardia y, en algunos casos, comportamientos excesivamente agresivos.
Los perros ‘’pueden detectar un sonido débil a una distancia de entre cuatro y cinco veces mayor que un ser humano”, señala la Dra. Sylvia Arrau, docente de la carrera de medicina veterinaria de la Universidad del Pacífico. Los gatos y los canes son especies muy sensibles frente a los sonidos de alta frecuencia y de larga duración. Y por ello padecen de una hipersensibilidad auditiva, lo que se traduce en que los ruidos fuertes puedan causarles pánico y manifestar conductas inhabituales.
“Es frecuente que ocurra que, en el pánico frente a estos ruidos, los perros huyan de sus casas buscando lugares seguros donde guarecerse y quedando luego perdidos, sin saber cómo llegar de vuelta a sus hogares. En el caso de los gatos, ellos pueden seguir el movimiento de ruidos tales como los petardos y otros, para finalmente ser ingeridos, provocándoles graves intoxicaciones, quemaduras y hasta la muerte”, precisa la especialista.
¿Cómo saber si la mascota sufre una crisis de hipersensibilidad ante el estrés por la pirotecnia?
“Es conveniente estar atentos a las reacciones de nuestras mascotas frente a artefactos como aspiradoras porque, si el animal experimenta reacciones negativas con eso, de seguro tendrá problemas con los fuegos artificiales. Si el animal sufre de un estrés agudo producto del sonido de la pirotecnia, se le observará temblar excesivamente, presentará gran taquicardia, aumentará su presión sanguínea y salivación, y se observará una dilatación pupilar”, detalla la Dra. Arrau.
Consejos para calmar a las mascotas:
1. Reforzar experiencias positivas: Duplicar los cariños, ofrecerle galletas caseras para perros y aumentar los juegos caninos y palabras amables.
2. Poner música clásica: Estas melodías relajan a los perros. Son una valiosa herramienta para tranquilizar al animal.
3. Colocar previamente a la mascota en habitaciones más protegidas: Donde se disminuya el riesgo de que se pueda escapar o dañarse con algún objeto.
4. Utilizar medicina natural: Los preparados en base a plantas, los aceites esenciales y flores de Bach, permiten preparar a las mascotas para estas situaciones estresantes.
5. Fármacos: El uso de tranquilizantes y sedantes debe ser recetado por el Médico Veterinario.