El sobrepeso y la obesidad se han convertido en una amenaza silenciosa para la salud de las mascotas. Según estimaciones del sector veterinario, hasta un 40% de los gatos presenta esta condición, una problemática que en la gran mayoría de los casos está directamente vinculada a hábitos equivocados de alimentación por parte de sus tutores.
Las razones detrás de estas cifras van desde la falta de control en las porciones hasta la tendencia a humanizar a los felinos.
"Muchas personas alimentan a sus gatos desde la culpa o el afecto, compartiendo comida de humano o añadiendo productos como paté o salsas al alimento. Esto no solo genera desequilibrios nutricionales, sino que además condiciona el comportamiento del animal, que luego puede rechazar su alimento regular”, advierte Diego Rugeles, médico veterinario especialista en nutrición animal y gerente técnico de POEMA.
Control de porciones y la trampa del picoteo
Uno de los errores más habituales en los hogares es dejar alimento a libre disposición sin medir la ración diaria. Si bien los gatos por naturaleza comen entre 7 y 12 veces al día en pequeñas cantidades, esto no significa que la cantidad de comida deba ser ilimitada.
De acuerdo con el especialista, la clave está en racionar la cantidad diaria recomendada —según edad, peso y nivel de actividad— y distribuirla en varias porciones a lo largo de la jornada para respetar su conducta natural sin sobrealimentarlo.
Comida casera y el mito del "ultraprocesado"
Otro punto crítico es el auge de las dietas caseras. Aunque se perciben popularmente como una opción más natural, el experto advierte que realizarlas sin supervisión profesional puede ser riesgoso.
"Los alimentos balanceados están formulados científicamente para cubrir los requerimientos nutricionales de los gatos. En cambio, en una alimentación casera, el tutor no sabe con exactitud cuánta proteína, grasa, fibra, vitaminas o minerales está proporcionando, lo que puede provocar déficits o excesos perjudiciales para la salud del animal", sostiene Rugeles.
En esa misma línea, el veterinario desmiente la creencia de que los pellets o alimentos balanceados sean dañinos o equivalentes a "comida chatarra". Explica que estos productos se someten a procesos de cocción controlada diseñados para optimizar la digestibilidad de los nutrientes y ofrecer una dieta equilibrada y segura.
¿Se aburren los gatos de comer lo mismo?
Cambiar constantemente de marca, sabor o formato de alimento por pensar que la mascota se aburre es otra práctica extendida que los especialistas recomiendan erradicar.
"Esa es una forma de humanizar su alimentación. Los gatos pueden desarrollar preferencias muy marcadas y, si cada vez que rechazan su alimento reciben una opción diferente, pueden volverse más selectivos. Además, los cambios repentinos pueden afectar su digestión", afirma el especialista.
Claves para una alimentación saludable
Para garantizar el bienestar de los felinos y prevenir la obesidad, los expertos sugieren mantener una rutina estable y seguir estas recomendaciones básicas:
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Medir la ración diaria: Ajustar las porciones estrictamente a la edad, peso, condición física y nivel de actividad del gato.
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Evitar las sobras humanas: No compartir comida de mesa ni agregar aderezos, salsas o latas sin indicación médica.
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Mantener la consistencia: Si un alimento de calidad funciona bien y la mascota mantiene un peso saludable, no es necesario cambiarlo solo para ofrecerle variedad.
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Consultar al veterinario: Antes de implementar dietas caseras o modificaciones drásticas en la alimentación, contar siempre con la guía de un especialista en nutrición animal.