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¿Tu perro se rasca mucho en invierno? Expertos alertan sobre un problema común causado por el frío

Las bajas temperaturas, el aire seco y la calefacción pueden dañar a tu mascota sin que te des cuenta.

24horas.cl

Miércoles 24 de junio de 2026

Mientras las personas enfrentan las consecuencias del frío invernal, los perros también pueden sufrir los efectos de las bajas temperaturas.

Uno de los problemas más frecuentes durante esta época es la resequedad de la piel, una condición que puede causar desde caspa y picazón hasta lesiones que aumentan el riesgo de infecciones.

El frío, el aire seco y la exposición prolongada a fuentes de calor como estufas o calefactores favorecen la pérdida de humedad de la piel de las mascotas.

Así lo explicó Catherine Soto, médico veterinario de Laboratorio Drag Pharma: "Durante el invierno, la piel del perro tiende a resecarse con mayor facilidad, especialmente cuando permanece mucho tiempo cerca de sistemas de calefacción".

Uno de los principales signos de alerta es el rascado constante. Cuando la piel pierde hidratación, los perros pueden experimentar irritación, descamación, enrojecimiento e inflamación. En casos más severos, el exceso de rascado puede provocar heridas que dejan la piel expuesta a hongos y bacterias.

Aunque cualquier perro puede verse afectado, algunas razas presentan una mayor predisposición a sufrir sequedad cutánea, entre ellas pug, yorkshire terrier, chihuahua, cocker spaniel, poodle, labrador y golden retriever.

¿Cómo proteger la piel de tu perro durante el invierno?

Los especialistas recomiendan una serie de medidas simples para evitar que la piel de las mascotas se deshidrate durante los meses más fríos:

  • Evitar que el perro permanezca demasiado cerca de estufas o calefactores.
  • Mantener siempre disponible agua fresca para favorecer una adecuada hidratación.
  • Optar por alimentos de calidad que contengan ácidos grasos omega-6, beneficiosos para la salud de la piel y el pelaje.
  • Cepillar regularmente para estimular la circulación sanguínea.
  • Reducir la frecuencia de los baños y utilizar agua tibia durante el invierno.

Además, existen productos formulados con avena coloidal y aloe vera que ayudan a hidratar, proteger y aliviar la irritación de la piel.

Al momento de los paseos, también se recomienda utilizar ropa de abrigo para proteger al animal del aire frío y secarlo completamente si se moja con la lluvia, ya que la humedad acumulada puede favorecer la aparición de hongos y bacterias.

Si el perro presenta picazón persistente, heridas o cambios visibles en la piel, la recomendación es acudir a un médico veterinario para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuado.