Click acá para ir directamente al contenido

Menos ya no es más: Kylie Jenner revive el maximalismo con su estética “Princess Kitty”

El maximalismo vuelve a marcar tendencia en la moda, con Kylie Jenner como uno de sus referentes.  

24horas.cl

Viernes 21 de agosto de 2026

Del street style de Copenhague a los looks de las celebridades, el color, el brillo y el exceso vuelven a convertirse en protagonistas de la moda.

Después de varias temporadas marcadas por el minimalismo, los tonos neutros y los accesorios discretos, la moda comienza a recuperar el gusto por el exceso. El maximalismo vuelve a ganar terreno con una propuesta que apuesta por el “más es más”: colores intensos, mezclas de estampados, texturas, brillo, accesorios llamativos y piezas que buscan convertirse en protagonistas.

Más que una tendencia basada únicamente en usar prendas grandes o extravagantes, el maximalismo invita a experimentar y combinar elementos que antes podían parecer difíciles de conciliar. La clave está en la expresión personal y en perder el miedo a mezclar colores, materiales y referencias para construir looks con mayor identidad.

Uno de los escenarios donde esta estética ha comenzado a hacerse especialmente visible es Copenhague, ciudad reconocida por su tradicional minimalismo escandinavo. En sus calles y pasarelas, esa sobriedad convive ahora con una propuesta mucho más colorida y experimental, dando paso a lo que algunos ya denominan “Scandi maximalism”.

En este escenario se inserta también la propuesta de Fran Pérez, creadora de contenido y fundadora de Kadú, quien durante su paso por la capital danesa incorporó coloridas piezas de Swarovski a sus looks. “Los accesorios siempre son la pieza clave de cada outfit. (…) Le das vida, le das personalidad, le das tu propio estilo”, comentó.

La elección de joyas llamativas refleja precisamente uno de los principios de esta tendencia: los accesorios dejan de funcionar únicamente como complemento y pueden convertirse en el elemento que define un look. Cristales, colores vibrantes y diseños protagonistas permiten transformar incluso un outfit sencillo.

Pero Copenhague no es el único ejemplo. Kylie Jenner también llevó esta estética a la cultura pop durante la celebración de su cumpleaños número 29, inspirada en “Princess Kitty”. La fiesta estuvo cargada de rosa, plumas, coronas y detalles brillantes, mientras que la propia Jenner lució un vestido acompañado de voluminosas plumas y un pastel decorado con elementos que simulaban piedras preciosas.

La estética de la celebración funciona como otro ejemplo del espíritu maximalista: color, fantasía, brillo y exceso conviviendo sin miedo en un mismo escenario. Una lógica que también se puede encontrar en las pasarelas y en el street style, donde las combinaciones más inesperadas comienzan a ganar espacio.

El regreso del maximalismo no significa que el minimalismo haya desaparecido, sino que ambas miradas conviven. La diferencia es que, después de años de apostar por la discreción, la moda parece estar recuperando el placer de experimentar y de utilizar la ropa y los accesorios como una forma más libre de expresión.

Así, desde las calles de Copenhague hasta los looks de celebridades, el mensaje parece ser claro: esta temporada, destacar vuelve a estar de moda.