Lavar los platos y cocinar al mismo tiempo es algo común y cotidiano para todos, y en especial para quienes están a cargo de la familia, pero este hecho tan común podría generar beneficios pese a ser un acto muchas veces odiado.
Dejar la comida cocinándose mientras se lavan los utensilios que se usan puede ser un tanto agotador porque se convierte en una rutina difícil de escapar, aunque ahora podría cambiar la forma de ver con un nuevo estudio.
Esto debido a que, al establecer rutinas organizadas bajo situaciones que requieren mayor atención, ayudarían con el control de la ansiedad y así favorecerían la estabilidad emocional que se vería reflejada en la personalidad.

Además, al hacer estas labores aparece la tranquilidad mental, ya que está todo ordenado y organizado, porque si estuviera todo sin limpiar mientras se cocina, se dispararían los niveles de cortisol, que es la hormona del estrés, y en consecuencia habría agobio en el hogar.
Así que juntar las labores como lavar los platos, cocinar e incluso ordenar ayuda a regular las respuestas negativas, transformando una actividad cotidiana en un mecanismo de defensa. Y además podría esclarecer la mente para tomar decisiones complejas o hasta desarrollar la creatividad.