De todos es sabido que los gatos suelen encontrar bastante diversión jugando con objetos esféricos.
Sin embargo, el experimento de física al que decidieron someter unos dueños a su mascota acabó convirtiéndose en un auténtico infierno para el felino por efecto de la estática.
Y es que no tuvieron mejor idea que frotar un globo contra el cuerpo del gato, logrando que se adhiriera a él como un verdadero imán.
El pequeño animal, obviamente desconocedor de las reglas más elementales de la ciencia, comenzó entonces a retorcerse de un lado a otro, estirarse, revolcarse y hasta engrifarse para deshacerse del globo pegado a su grisáceo pelaje, todo esto entre las carcajadas de sus "crueles" amos.
La curiosa reacción del gato convierten a este video en un momento muy gracioso y tierno.