Una historia que ha cruzado fronteras es la de Eduardo Fonseca, del dueño de una vidriería de la localidad de Centenario, provincia de Neuquén Argentina, quien le regaló un auto a Franco Núñez, uno de sus empleados con el que ha trabajado por cinco años.
Fonseca contó en una entrevista que comenzó de abajo en este oficio, partiendo a los 13 años para que posteriormente pudiera tener su propia empresa que también partió con poco, ya que estaba instalada en un principio en el patio de su casa en un espacio sin techo y con piso de tierra.
Hace cinco años que ingresó a trabajar Franco Núñez y se ha convertido en el empleado con mayor antigüedad del recinto y también en la mano derecha de Fonseca.
Gracias al trabajo y esfuerzo de todas las partes pasaron del patio de la casa de Fonseca a un local más amplio y ubicado en pleno centro de la ciudad.
Con la confianza que ambos se tenían, Núñez le comentó a su jefe que tenía planeado comprar un auto, por lo que el propio jefe lo acompañó a ver algunas propuestas. Una de ellas fue un Renault 12 que se encontraba en muy malas condiciones contó el jefe, señalando que estaba "muy podrido" y le aconsejó de que no gastara su dinero en eso.
Tras varios intentos, Franco se desilusionó de la idea de comprar un vehículo, además de que también tuvo invertir en la compra de materiales para su casa, relegando el auto a un segundo plano.
Sin embargo esto no dejó tranquilo a Fonseca, quien sabía que Núñez diariamente caminaba más de un kilómetro y medio para llegar a trabajar, por lo que se puso "en campaña" para conseguirle un auto a su querido empleado.
"Encontré un (Fiat) Duna que no había que hacerle nada mecánico y con todos los papeles al día, listo para la transferencia", señaló el jefe de la empresa, por lo que no dudo en comprarlo y comenzó a preparar la sorpresa para Franco, a quien invitó a comer. Sin embargo, al llegar a la vidriería este lo esperaba con las llaves en la mano.
#Centenario Mira!!! Le regaló un auto al empleado. Eduardo Fonseca propietario de Cristales Fonseca le entregó y sorprendió a Franco, un destacado empleado que iba a trabajar cada día caminando mas de 17 cuadras. pic.twitter.com/ieFiyEzb1n
— EDGARDO PINO (@chechealumine) November 24, 2020
"Yo fui empleado toda mi vida y dije 'no voy a ser como fueron conmigo. Voy a ser un jefe diferente, más que un jefe ; un líder' dije, y aparte él se lo merece y quería darle una mano. Quiero que todos tiremos de la misma forma. Si yo progreso ellos tienen que progresar conmigo. Debe haber igualdad de oportunidades. Y él es un laburante y se lo merece", remarcó Fonseca según consignó el Diario Río Negro.
El resto de sus empleados, lejos de ponerse celosos se alegraron por el gesto, "Tienen un acompañamiento hermoso. Todos lloraron de emoción" contó Fonseca.