Para lograr una alimentación saludable, es fundamental leer la etiqueta nutricional, pues es la única forma en que las personas pueden conocer el contenido real de lo que comerá. Actualmente, en el mercado existe una variedad de productos light, diet y zero, los cuáles son completamente distintos, es por ello que la Clínica de Nutrición Integral Vie Et Santé entregó una guía sobre su diferencia y cuál es preferible escoger.
Lo más importante es fijarse en los componentes nutricionales que contiene lo que se está consumiendo y no solamente en las calorías. Ni los productos light, zero ni diet se pueden consumir libremente, ya que pueden aportar nutrientes que queremos evitar, por lo que la clave está en leer el etiquetado nutricional para saber qué nutriente es el que se reduce, dado que esto no necesariamente está especificado de forma visible en el envase.
Los productos diet para Carolina Rojas, nutricionista jefa de la Clínica Vie Et Santé, es aquel en el cual se ha retirado o eliminado un nutriente especifico, lo cual no significa que sea bajo en caloría. “Por ejemplo, un producto 0% azúcar útil para pacientes con diabetes o insulinoresistencia, los que no tienen grasa y que son recomendados para personas con colesterol alto, y los que tienen un bajo contenido de sodio pensados para hipertensos siempre y cuando se consuman en las porciones necesarias para cada paciente”, comentó la especialista.
A diferencia, los productos light pueden ser reducidos o bajos en calorías, sodio, grasa, azúcares y no se refiere a un alimento sin el nutriente especifico. Por ende, su consumo no puede ser ilimitado y va a depender de la necesidad y/o patología de cada individuo.
Por su parte, los productos cero o zero “son aquellos que efectivamente carecen por completo de algún componente en comparación con el producto original y además poseen menos o cero calorías”.
Para lograr una alimentación sana, el ideal es optar siempre por alimentos frescos y naturales, ya que estos tienen menor cantidad de azúcar y de sodio. No obstante, si tenemos que elegir entre alimentos procesados, es fundamental leer la etiqueta nutricional, pues es la única forma en que las personas pueden conocer el contenido real de lo que comerá.
“Si se padece de obesidad o sobrepeso, sin ninguna enfermedad de por medio, se recomienda disminuir la ingesta calórica diaria, disminuir el tamaño de las porciones, respetar los horarios de comida y en relación al etiquetado, elegir alimentos libres o bajos en calorías, grasas y azúcar, y lógicamente realizar ejercicio”, finalizó la nutricionista.