Salir del nivel de “farándula” donde los medios de comunicación los han puesto en los últimos años y tener un sitial importante en la prevención de enfermedades en nuestra sociedad, es lo que exigen los nutricionistas, en el marco del “Día del Nutricionista”, que se celebra este 6 de mayo.
Paolo Castro, Director Nacional del Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile, explica que la nutrición y dietética “no es una fórmula mágica como la mayoría de la farándula quiere venderla a los usuarios de los medios de comunicación. Es tan seria como cualquier disciplina de la medicina, la ingeniera civil o derecho por mencionar algunos. Por eso a los nutricionistas se les incorpora en los años 60 a los consultorios de la época para erradicar la desnutrición, en donde fuimos clave y exitosos”.
Castro asegura que hoy se enfrentan a trabas administrativas y políticas, que nos les permiten llegar hasta quienes nos necesitan. “Creemos en la necesidad de un FONASA que permita la libre elección, dicho de otra forma, las personas tienen el derecho de poder consultar a un profesional nutricionista sin ser derivado por un médico y durante todo el ciclo vital, para poder atenderse e informarse con quienes son expertos".
"Cuando el sistema no te otorga horas suficientes en los consultorios y FONASA rechaza la idea de enfrentar la obesidad desde los profesionales que saben, es una falta de ética a todos los pacientes que lo requieren y por desesperación terminan escuchando falsos gurús sustentados en el marketing y negocio. Finalmente, esto es el reflejo de la poca equidad que tiene el sistema de salud en materias de atención nutricional”, agrega.
Mitos que debemos derribar
Paolo Castro, asegura que existen aún muchos mitos que derribar en torno a la nutrición, como pensar que hay un único método o modelo que es apto para todos. “Es la mentira más amplia por derribar y es por eso que a un paciente se le evalúa integralmente antes de iniciar un tratamiento”.
Ante esto, la misión que siente el gremio y la responsabilidad que tienen con la ciudadanía, es la de entregar la ayuda necesaria, para mantenerse saludables y evitar enfermedades, que desde esta rama, es posible controlar.
“Desde la mayor humildad y compromiso, queremos ayudarlos, orientarlos y ofrecerles el tratamiento necesario para que puedan tener una salud apta. Pero para eso es necesario que la población también comience a solicitarlo. Por ejemplo, pedirle al médico que derive al nutricionista si no lo hizo, sobre todo cuando se trata de niños, adultos mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades que requieren soporte nutricional”, afirma.
Hoy, señala, la deformación de la alimentación está generando enfermedades que antes nunca conocimos en niños, como hipertensión o diabetes y otras en la población adulta. Es por eso que, como gremio, apelan a tener nutricionistas de tiempo parcial o completo y en número suficiente en todos los centros de alimentación que agrupe poblaciones, como Jardines infantiles, Colegios, Lugares de Trabajo, Centros de adultos mayores, Hospitales, entre otros.
Terminar con los especuladores
Una de las mayores preocupaciones ya mencionadas, es la de tener especuladores en Chile y en todo el mundo, como una tendencia que se expande y que se debe detener, que muestran falsas teorías o recetas únicas que todos pueden seguir, y que no es así, porque como mencionan, no existe un tratamiento único para la población en general.
Ante esto, Paolo Castro, propone que debe existir una ética y filtro suficientes, basado en las ciencias. “En caso de que los equipos de comunicación o sociedad en general no los tengan, somos puertas abiertas para asesorar y educar a la población, medidas que son necesario considerar, si todo se mantiene tan alocado como está hasta el momento”.
Castro agrega que se debe incluso considerar sanciones, si todo se mantiene tan “alocado”, como es hasta el momento.
“El problema es que no existe un organismo integral que considere las reclamaciones éticas frente a estos temas. Hay países que tienen reguladas las profesiones y su ejercicio profesional como por ejemplo Brasil, cuestión que en Chile sucedió hasta antes que la dictadura le quitara el control de la ética a los Colegios Profesionales. Urge restablecer las atribuciones perdidas, es la medida más potente y la mayor señal que se puede entregar a la población”, sentencia el profesional.