El auto que veremos cada vez más en las calles podría no funcionar como los de siempre. Un estudio reveló que la electromovilidad comienza a instalarse entre las preferencias de los chilenos y que, en los próximos cinco años, la mayoría se inclinaría por una preferencia.
De acuerdo con el estudio “Zoom a la electromovilidad en la ciudad del futuro”, realizado por Cadem junto a Volvo Cars Chile, 77% de los encuestados considera probable que su próximo vehículo utilice alguna tecnología electrificada. En contraste, solo un 16% proyecta optar por un modelo a gasolina o diésel.
La tendencia también aparece en el presente. Si hoy tuvieran que comprar un automóvil, 59% elegiría una alternativa eléctrica o híbrida, frente a un 20% que optaría por gasolina o diésel.
¿Eléctrico o híbrido?
El cambio no necesariamente sería inmediato. Casi la mitad de los encuestados ve en los híbridos una alternativa para comenzar la transición, mientras que cerca de una de cada cinco personas considera que el futuro debería avanzar directamente hacia vehículos 100% eléctricos.
Además, entre quienes ya han viajado en un auto eléctrico, tres de cada cuatro consideran que la experiencia es mejor que la de un vehículo tradicional a combustión.

La gran barrera está en casa
Aunque el interés crece, las condiciones actuales todavía presentan dificultades. Dos de cada tres chilenos señalan que hoy no podrían cargar un automóvil eléctrico en su propia vivienda. Entre quienes viven en departamentos, la cifra llega al 82%.
El precio también aparece como una de las principales barreras: 53% lo identifica entre las razones por las que actualmente no compraría un vehículo eléctrico.
Pese a ello, el respaldo a la electromovilidad es amplio. 79% está de acuerdo con que Chile avance hacia una movilidad predominantemente eléctrica, mientras que un 88% considera necesario aumentar la infraestructura de carga pública en todo el país.
La expectativa también se extiende a las ciudades. Un 97% considera importante que para 2035 exista aire limpio y baja contaminación, mientras que un 88% espera espacios urbanos menos ruidosos.
“Las personas ya la relacionan con la calidad del aire, con la ciudad en que quieren vivir y con una forma distinta de entender la movilidad. El desafío ahora es que esa aspiración pueda transformarse en una alternativa real y cotidiana”, señaló Patricio Norambuena, encargado de Electromovilidad de Volvo Cars Chile.
Así, mientras el auto eléctrico o híbrido gana terreno entre las preferencias de los chilenos, todavía queda una incógnita: ¿estarán preparadas las viviendas y ciudades para este cambio?