Escuchar música, visitar museos, leer, pintar o asistir a actividades culturales no solo podría mejorar el estado de ánimo, sino también ayudar a retrasar el envejecimiento biológico. Así lo concluyó un estudio liderado por investigadores de la University College London (UCL), publicado en la revista científica Innovate Age de Oxford University Press.
La investigación analizó datos de 3.556 adultos del estudio longitudinal UK Household Longitudinal Study y encontró que las personas que participaban frecuentemente en actividades artísticas y culturales presentaban un envejecimiento epigenético más lento.
¿Qué descubrió el estudio?
El trabajo científico evaluó distintos "relojes epigenéticos", herramientas que permiten medir la diferencia entre la edad cronológica y la edad biológica de una persona a partir de modificaciones en el ADN.
Los resultados mostraron que las personas con mayor participación en actividades culturales y artísticas —como ir a museos, bibliotecas, conciertos, exposiciones o practicar arte— tenían mejores indicadores de envejecimiento saludable.
Según el estudio, quienes realizaban estas actividades de manera mensual o semanal mostraban un envejecimiento biológico más lento, con efectos comparables a los observados en personas que hacían actividad física regularmente.
"Este estudio proporciona la primera evidencia de que participar en actividades artísticas y culturales se asocia con un ritmo más lento de envejecimiento biológico", señalaron los autores.
Escuchar música y el impacto en el cuerpo
Los investigadores explicaron que actividades como escuchar música podrían influir en procesos biológicos relacionados con el estrés, la inflamación y la salud cerebral.
La investigación cita estudios previos que muestran que la música puede activar genes vinculados con la dopamina, la neurogénesis y la plasticidad neuronal, además de reducir marcadores inflamatorios asociados al envejecimiento.
También indicaron que estas actividades ayudan a disminuir el estrés psicológico y fisiológico, uno de los factores más relacionados con el deterioro celular y el envejecimiento acelerado.
El efecto fue más fuerte en mayores de 40 años
Uno de los hallazgos más relevantes fue que la relación entre actividades culturales y envejecimiento saludable fue más evidente en adultos de 40 años o más.
Además, el estudio destacó que no solo importaba la frecuencia de participación, sino también la diversidad de actividades realizadas. Es decir, combinar distintas experiencias culturales y recreativas podría potenciar los beneficios.
Los autores piden incluir la cultura en estrategias de salud pública
El equipo investigador sostuvo que estos resultados abren la puerta a considerar las actividades artísticas y culturales como una herramienta de salud pública.
"Los hallazgos posicionan el compromiso con el arte y la cultura como un potencial contribuyente al envejecimiento saludable a nivel biológico", indicaron.
Eso sí, los autores aclararon que aún se necesitan más investigaciones para comprender exactamente cómo estas actividades modifican los procesos biológicos asociados al envejecimiento.