En un mundo laboral donde la seguridad de los trabajadores se ha vuelto el foco de las empresas, nacen los exoesqueletos, un producto que según la empresa Iberdrola es “un dispositivo mecánico que viste un ser humano para servir de apoyo, o potenciar tecnológicamente las capacidades físicas”.
Mediante sistemas mecánicos, sensores e inteligencia artificial, estos artefactos permiten reducir el esfuerzo muscular y prevenir lesiones. Su uso contribuye al momento de realizar tareas de alto desgaste físico, posicionándose como una respuesta frente a la alta incidencia de lesiones musculoesqueléticas en el trabajo.
Los trastornos musculoesqueléticos (TME) son hoy una de las principales causas de ausencias laborales a nivel global y local. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), son las lesiones más comunes entre la población trabajadora y afectan a cerca de 1.700 millones de personas en el mundo
En esta línea en Chile, según datos de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), estas patologías representan cerca del 18% de las licencias médicas laborales.
"La adopción de exoesqueletos industriales está dejando de ser vista como un gasto en seguridad para transformarse en una inversión estratégica que aporta valor económico, social y operativo a las empresas, especialmente en sectores intensivos en trabajo físico” explica Renato Sepúlveda, CEO de Andes Levers, startup chilena dedicada a integrar soluciones tecnológicas en Seguridad y Salud Ocupacional.
Diversas investigaciones internacionales han demostrado que el diseño de aparatos adaptados al cuerpo en el trabajo apoyado por exoesqueletos, reduce de manera significativa la carga física que existe a la hora de realizar tareas repetitivas o de manejo de cargas, reduciendolas incluso en 30% y un 44% menos, produciendo trabajadores menos fatigados, mayor calidad del trabajo y una menor probabilidad de cometer errores de seguridad.

“Los exoesqueletos ayudan a disminuir el “presentismo” (asistir al trabajo sin estar sano), reducen la rotación en puestos físicamente exigentes y permiten que trabajadores con experiencia, mujeres y personas mayores puedan seguir desempeñándose en condiciones seguras”, agrega Sepúlveda de Andes Levers.
El valor de estas soluciones también se refleja en el ámbito social. Informes recientes de McKinsey y el Foro Económico Mundial indican que invertir en la salud de los trabajadores puede generar billones de dólares en valor económico a nivel global.