Durante años, tener una letra legible y ordenada fue sinónimo de orden y belleza, mientras que la “letra fea” era asociada a falta de habilidad o descuido. Sin embargo, en los últimos años diversos estudios y especialistas han señalado que la caligrafía de una persona puede revelar mucho más de lo que parece a simple vista.
Tener ”letra fea” y su relación con la personalidad
La grafología, explica ADIPA, es “la ciencia que analiza la escritura para describir la personalidad de un individuo y determinar características generales de su carácter”.
De acuerdo con el medio La Nación, las personas con una letra desordenada o irregular podrían tener una mente activa, creativa y orientada a la acción. En lugar de ser el resultado de la falta de habilidad, una caligrafía poco legible podría reflejar una personalidad dinámica y espontánea.

Un estudio publicado en la revista Psychological Science, consignado por el medio ya antes mencionado, “encontró que las personas que escriben más rápido y de manera menos estructurada suelen tener una mayor capacidad para procesar información rápidamente y tomar decisiones de manera más eficiente”.
Impulsividad , rapidez mental, creatividad es igual a una letra desordenada
“Una letra desordenada también puede ser un indicio de la impulsividad de una persona. Las personas con una caligrafía 'fea' suelen ser menos preocupadas por los detalles y más propensas a actuar sin demasiada reflexión”, agregan.
En tanto otro estudio mencionado por La Nación, “Frontiers in Psychology”, señala que las personas con una letra poco legible “tienden a ser más innovadoras y menos rígidas en su pensamiento”.

En resumen, a pesar de todas las connotaciones negativas que se ha tenido por años a la “letra fea”, tener este rasgo puede ser una señal de una personalidad creativa, dinámica y una mente ágil.
“Tal vez, en lugar de preocuparnos por la forma en que escribimos, deberíamos empezar a valorar lo que nuestra caligrafía dice sobre quiénes somos realmente”, concluye la publicación.