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¿Cómo disfrutar mejor el vino en invierno? Cuatro consejos de enólogos

La temperatura de la botella, la calefacción y la forma en que se conserva un vino abierto pueden marcar una gran diferencia.

24horas.cl

Lunes 20 de julio de 2026

Con la llegada del invierno cambian las rutinas dentro del hogar y también la forma en que se disfruta una copa de vino. Las altas temperaturas provocadas por la calefacción, el frío del exterior e incluso el lugar donde se guarda una botella abierta pueden influir en la experiencia al momento de beberla.

Frente a este escenario, especialistas de Viña Cono Sur compartieron una serie de recomendaciones para conservar mejor el vino y apreciar de mejor manera sus características durante la temporada invernal.

1. La "temperatura ambiente" no siempre es la ideal

Aunque durante años se ha dicho que el vino debe servirse a temperatura ambiente, ese concepto nació en Europa, donde las viviendas solían mantenerse entre 16 y 18 °C. Hoy, muchas casas alcanzan temperaturas superiores a los 22 °C debido a la calefacción, lo que puede modificar la percepción del vino.

Cuando está demasiado caliente, el alcohol tiende a sentirse con mayor intensidad y disminuye la sensación de frescura. En cambio, si está excesivamente frío, algunos aromas pueden quedar ocultos, especialmente en variedades más delicadas.

Como referencia, los expertos recomiendan servir los vinos blancos entre 10 y 12 °C, el Pinot Noir cerca de los 14 °C y los tintos entre 16 y 18 °C.

2. Evita calentar rápidamente una botella fría

Si una botella estuvo expuesta al frío, lo mejor es no acercarla directamente a una estufa, chimenea u otra fuente de calor para acelerar el proceso.

Los cambios bruscos de temperatura pueden alterar el equilibrio del vino. La recomendación es dejar que alcance de manera natural una temperatura adecuada dentro de la casa antes de servirlo.

3. Guarda el vino abierto en el refrigerador

Las bajas temperaturas del invierno no son suficientes para conservar correctamente una botella una vez abierta. Desde el momento en que entra en contacto con el oxígeno, comienza un proceso de oxidación que afecta progresivamente sus aromas y frescura.

Por eso, una vez terminada la comida, lo aconsejable es volver a tapar la botella, mantenerla en posición vertical y guardarla en el refrigerador, sin importar si se trata de un vino blanco, un Pinot Noir o un tinto.

4. Atrévete a probar nuevos maridajes

La temporada también ofrece una buena oportunidad para experimentar con distintas combinaciones gastronómicas.

Los Chardonnay, por ejemplo, acompañan muy bien platos cremosos, pescados con mayor contenido graso y preparaciones de cocción lenta. Por su parte, el Pinot Noir destaca por su versatilidad y puede maridar con hongos, carnes de ave, pastas, quesos y verduras asadas.

Según el equipo enológico de Viña Cono Sur, estas recomendaciones no buscan establecer reglas estrictas, sino entregar orientaciones que permitan disfrutar cada vino de acuerdo con sus características y las preferencias de cada persona.