En un paso decisivo hacia la modernización de los medios de pago y la economía digital, el Banco Central anunció que durante el segundo semestre pondrá en consulta pública una propuesta regulatoria para las stablecoins (monedas estables).
La iniciativa busca entregar mayor certeza jurídica al mercado y preparar formalmente al sistema financiero local para la adopción segura de estas nuevas tecnologías.
A diferencia de las criptomonedas tradicionales —caracterizadas por su alta volatilidad—, las stablecoins están diseñadas para mantener un valor estable al estar respaldadas por monedas soberanas (como el dólar o el peso) u otros activos líquidos. Esta condición les permite funcionar de manera eficiente como medio de pago y transferencia de valor, despertando un creciente interés en bancos, firmas fintech y el comercio.
"Las stablecoins son activos digitales diseñados para mantener un valor estable y, en la práctica, cumplen funciones similares a las del dinero. La decisión del Banco Central de avanzar en una regulación busca entregar certezas al mercado y promover la innovación sin comprometer la estabilidad financiera", explica Jorge Oteíza, Gerente de Ventas de Kuvasz Solutions, consultora especializada en tecnología transaccional.
Oportunidades: pagos 24/7 y comercio exterior
Desde el sector tecnológico financiero ven con optimismo este avance normativo. De acuerdo con el análisis de Kuvasz Solutions, una regulación clara abrirá la puerta a mejoras sustanciales en la eficiencia de los procesos transaccionales, sobre todo en el ámbito internacional.
Entre las principales oportunidades destacan:
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Eficiencia transfronteriza: Reducción de costos y tiempos en operaciones y pagos internacionales.
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Disponibilidad total: Capacidad de operar de forma continua las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
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Contratos inteligentes: Desarrollo de nuevos servicios financieros automatizados y basados en bloques de programación (smart contracts).
"Son capacidades que podrían transformar la forma en que personas y empresas realizan transacciones", señala Oteíza.
Los desafíos: respaldo, supervisión y la Ley Fintech
A pesar de las ventajas, la masificación de las monedas estables plantea una competencia directa para los productos tradicionales de ahorro y pago, lo que obligará a las autoridades a endurecer los mecanismos de supervisión.
El éxito de la medida, advierten los expertos, dependerá de la confianza de los usuarios. Para ello, el principal reto técnico y normativo será garantizar que estos activos cuenten con un respaldo suficiente, auditable y transparente, además de reforzar los controles contra el fraude y el lavado de activos.
"Chile cuenta con un ecosistema financiero maduro, altos niveles de bancarización y una Ley Fintech que entrega una base institucional sólida para avanzar. Sin embargo, la implementación deberá ir acompañada de auditorías transparentes y una integración segura con las infraestructuras críticas del sistema", afirmó el ejecutivo de Kuvasz Solutions.
El debate que abrirá el Banco Central se perfila como la instancia clave para preparar la infraestructura tecnológica del país ante la inminente evolución del dinero digital.
"Las stablecoins no vienen necesariamente a reemplazar los medios de pago existentes, sino a complementar un ecosistema que seguirá evolucionando. El desafío será construir un marco que permita aprovechar su potencial sin poner en riesgo la estabilidad del sistema financiero", concluye Oteíza.