El dólar en Chile cerró este viernes 2 de enero cerca de $904, con un alza de $5 (+0,56%), en la primera jornada completa de operación del año. El movimiento respondió principalmente a un ajuste de flujos de inicio de año y a una mayor demanda por dólares en el mercado local, en un contexto donde el cobre se mantuvo firme pero sin la fuerza suficiente para compensar el sesgo comprador de divisas.
En materias primas, el cobre subió solo 0,14% hasta US$5,70 por libra, manteniéndose cerca del máximo histórico reciente de US$5,80 testeado a fines de diciembre, tras haber ganado cerca de 41% en 2025. El metal sigue respaldado por riesgos de oferta: interrupciones en la mina Grasberg (Freeport-McMoRan) en Indonesia, tensiones laborales en Chile y Perú, y flujos de metal hacia bodegas en EE.UU. ante amenazas de aranceles sobre productos de cobre. A la vez, la demanda sigue sostenida por electrificación, transición energética y el impulso de inversión en data centers e infraestructura de IA, que mantiene el soporte estructural del cobre.
A nivel global, el Dollar Index (DXY) se movió poco y cayó 0,07% hasta 97,8, extendiendo un tono débil tras su caída anual cercana a 9% en 2025. Sin embargo, este sesgo no se tradujo en un dólar más bajo en Chile, ya que el mercado local estuvo dominado por factores internos y por el rebalanceo típico de comienzos de año. En paralelo, los inversionistas siguen atentos a datos clave de EE.UU. la próxima semana (empleo y solicitudes de subsidio), que podrían reordenar expectativas de tasas: el mercado descuenta dos recortes este año, versus uno en la proyección de la Fed.
En Chile, el dato de actividad también influyó en el ánimo: el Imacec de noviembre creció 1,2% interanual, pero mostró una caída mensual desestacionalizada de 0,6%, reforzando la percepción de un cierre de año más moderado. Esa señal tiende a sostener expectativas de bajas de tasas locales en el margen, lo que puede reducir el atractivo relativo del peso y favorecer una mayor demanda por dólares.
En síntesis, el dólar subió en Chile hoy por flujos de inicio de año, un mercado local más sensible a ajustes técnicos y una lectura de actividad que modera el impulso interno, mientras el cobre —aunque sigue alto— avanzó de forma acotada y no logró ejercer una presión bajista significativa sobre el tipo de cambio.