Según un Informe de situación laboral en Chile, entre enero y junio de 2026, las microempresas aumentaron en 16,56% los avisos de término de contrato respecto del mismo período de 2025 y las pymes lo hicieron en 1,88%. Las grandes empresas fueron las únicas que retrocedieron, con una caída de 3,83%, aunque siguen concentrando dos tercios del total del semestre.
El semestre cerró con 1.383.255 trabajadores involucrados en avisos de término de contrato, frente a 1.400.170 en 2025: una baja de 1,21%, equivalente a 16.915 personas menos. Esa caída, sin embargo, se explica por el único segmento que la registró. El detalle mensual la matiza aún más: junio sumó 216.171 trabajadores, un 4,2% más que en junio de 2025 y el registro más alto para ese mes en toda la serie.
“Las grandes empresas siguen soltando presión y son las únicas que emiten menos avisos que hace un año. Las micro y las pymes van en la dirección contraria. Sigue siendo una economía de dos velocidades, y los más chicos siguen siendo los más expuestos”, comenta Vicente Cruz, CEO de Sheriff.
La contracción tampoco fue homogénea entre hombres y mujeres. Los avisos acumulados a junio cayeron 1,69% en el caso de las trabajadoras y 0,73% en el de los trabajadores, una diferencia de casi un punto porcentual que apunta a dinámicas sectoriales distintas más que a una mejora transversal.
Por rubro, el ranking del año en curso mantiene a Actividades de Servicios Administrativos y de Apoyo en el primer lugar con 24,40% de participación, por encima de su promedio histórico de 21,05% y por tercer año consecutivo. Le siguen Construcción con 17,31%, muy por debajo de su histórico de 20,62%, Actividades no Especificadas y Otras con 13,02%, Comercio al por Mayor y Menor con 9,13% y Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca con 8,68%.
El contraste entre ambos extremos del ranking es revelador. Mientras la construcción reduce su peso relativo en las desvinculaciones, los servicios administrativos y de apoyo ,donde se concentran la subcontratación y los servicios transversales a otras industrias, se consolidan como el principal foco de rotación del mercado laboral chileno.
El telón de fondo es un mercado laboral que no termina de reactivarse. La tasa de ocupación cayó a 56,4% en el trimestre móvil abril-junio, tercer retroceso consecutivo, y sigue más de dos puntos por debajo del 58,6% de diciembre de 2019. El desempleo, en tanto, escaló a 9,44%, su nivel más alto desde junio de 2021, y acumula más de tres años sin bajar del 8%.
“La ocupación no se cae, pero tampoco arranca: llevamos tres trimestres cediendo de a poco. Seguimos más de dos puntos por debajo de donde estábamos antes de la pandemia, y ese es el terreno que hay que recuperar”, concluyó el CEO de Sheriff.