La justicia de Nueva Zelanda declaró culpable a la ciudadana chilena Paola Walker Rodríguez por una serie de engaños y cobros irregulares vinculados a la tramitación de visas e intercambios estudiantiles a través de su agencia de viajes Walker Travel Education.
Según consignó Chilevisión, el proceso judicial en Oceanía fue impulsado por el Ministerio de Negocios, Innovación y Empleo neozelandés. La investigación comenzó tras múltiples denuncias presentadas por clientes chilenos afectados por postergaciones de viajes y promesas incumplidas por la firma, antes conocida como AIS Walker.
Los afectados contrataban paquetes que prometían la gestión completa del proceso migratorio y la inserción en centros de estudio con permisos de trabajo. Sin embargo, al llegar al país o tras meses de espera, descubrían que las gestiones nunca existieron.
Entre los perjuicios acreditados figuran el cobro excesivo de dinero y la exigencia reiterada de abonos adicionales bajo el falso pretexto de evitar el rechazo de permisos. Esto provocó que estudiantes viajaran solo como turistas, sin registro oficial de sus solicitudes.
“Llegando allá, nos dimos cuenta de que en ningún momento se tramitó nada”, señaló Ana Belén Valdebenito, una de las víctimas que logró la restitución de sus fondos tras acudir al tribunal de disputas local.
La condenada, de profesión ingeniera comercial, cobró notoriedad pública en 2021 tras viralizar contenidos en redes sociales durante la pandemia. Posteriormente, fue candidata independiente a la Convención Constitucional por el Distrito 10, donde obtuvo el 0,60% de los sufragios sin resultar electa.
Pese a que Walker ha negado públicamente los hechos en sus plataformas digitales, el tribunal neozelandés acreditó las irregularidades cometidas por la empresa el pasado 15 de septiembre. La lectura de la sentencia definitiva quedó programada para febrero de 2027.