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5 consejos para adaptarse al nuevo horario de invierno en Chile: ¿Qué pasa con los niños?

Según los expertos, el organismo puede tardar entre tres y cinco días en ajustarse completamente al nuevo horario.

24horas.cl

Viernes 3 de abril de 2026

Este sábado 4 de abril de 2026, en Chile regirá el primer cambio de hora del año. La medida busca privilegiar la luz natural durante las mañanas, marcando el fin del horario de verano.

A las 23:59 horas de este sábado, los relojes deberán retrasarse una hora, volviendo a marcar las 23:00 horas. Al respecto, los especialistas advierten que la transición no siempre es sencilla para el organismo.

Alterar el ritmo circadiano puede desencadenar efectos secundarios que afectan la vida cotidiana. Según los expertos, los síntomas más comunes durante los días posteriores incluyen: 

  • Somnolencia y fatiga persistente.

  • Irritabilidad y cambios repentinos en el estado de ánimo.

  • Dificultad para concentrarse y lentitud en la toma de decisiones.

Macarena Urzúa, especialista en gestión de fatiga laboral y directora de operaciones de Polpo, señala que el cuerpo humano no es una máquina instantánea: "El organismo puede tardar entre tres y cinco días en ajustarse completamente al nuevo horario", explica.

5 consejos para adaptarse al nuevo horario

  1. Ajuste gradual: Modificar la hora de dormir paulatinamente en los días previos al cambio.

  2. Higiene del sueño: Evitar el uso de pantallas y dispositivos electrónicos antes de acostarse.

  3. Luz natural: Exponerse al sol durante las primeras horas del día para resincronizar el reloj interno.

  4. Regularidad: Mantener horarios constantes de descanso durante toda la semana.

  5. Prioridad al descanso: Asegurar al menos 7 u 8 horas de sueño continuo cada noche.

¿Y qué pasa con los niños y niñas?

El impacto del cambio de hora es particularmente sensible en los menores de edad. La Dra. Rocío Cortés, ,docente Programa Neurología Pediátrica U. de Chile, sostiene que los ritmos biológicos infantiles se ven alterados con facilidad, requiriendo un manejo especial por parte de los adultos.

Para facilitar esta transición, la especialista recomienda:

  • Ajustar gradualmente la hora de dormir en los días previos.
  • Mantener rutinas estables de sueño, alimentación y actividades.
  • Evitar pantallas al menos una hora antes de acostarse.
  • Fomentar actividades relajantes antes de dormir, especialmente en adolescentes: lectura, música suave o meditación.

La Dra. Cortés subrayó que los adolescentes son especialmente sensibles a este cambio, por lo que el acompañamiento familiar resulta clave.

Finalmente, destacó que con pequeños ajustes y disciplina en las rutinas, niños y niñas pueden adaptarse rápidamente al nuevo horario, manteniendo un descanso reparador, esencial para su desarrollo y bienestar.