Una estudiante de 19 años de la Universidad de Chile fue detenida y formalizada por el delito de amenazas, luego de publicar un mensaje en Instagram en el que advertía sobre la colocación de un artefacto explosivo en el Departamento de Ciencias de la Computación (DCC).
El mensaje difundido por Carolina Bruna señalaba: "El lunes voy a poner una bomba en el DCC. Primer y único aviso".
La publicación fue realizada desde una cuenta privada y anónima, pero la plataforma reportó la acción de forma inmediata a la Brigada del Cibercrimen de la PDI a través de convenios de cooperación internacional.

Durante la audiencia de formalización, la defensa de la joven argumentó que la amenaza respondió a un desafío o penitencia entre compañeros de carrera, "lamentablemente tomó una muy mala decisión al entregarse, digamos, a este tipo de juegos con sus compañeros".
Sin embargo, la magistrada del caso enfatizó que "aunque sea una broma inmadura, como ha señalado la defensa, o un desafío frente a amigos, sí conlleva un riesgo".

El fiscal Javier Mayer, de la Fiscalía Metropolitana Centro Norte, recalcó la severidad con que se persiguen estas conductas para evitar su proliferación. El persecutor recordó que durante el fin de semana se registró un hecho similar con un alumno de Derecho de 22 años, quien amenazó con un ataque armado e impactó las actividades de la USACH, la Universidad Alberto Hurtado y la Universidad Diego Portales.
Ante este tipo de contingencias, las casas de estudios superiores aplican protocolos de evaluación de riesgo junto a las policías. El vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Osvaldo Corrales, explicó que la prioridad es la seguridad de las comunidades y que ante alertas verosímiles se dispone el traslado de clases a modalidad telemática y la reprogramación de actividades prácticas.
La imputada por la amenaza en la Universidad de Chile quedó con las medidas cautelares de firma quincenal, arraigo nacional y prohibición de acercarse al recinto universitario. De ser condenada, arriesga penas que van desde los 61 hasta los 540 días de presidio.