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La historia de Cristián, el niño con TEA que murió en Cesfam el día antes de Navidad

"Hijo mío, perderte ha sido nuestro mayor dolor, pero haberte disfrutado ha sido la mayor bendición de nuestra vida", expresó Ángel Herrera, padre del niño.

24horas.cl

Viernes 9 de enero de 2026

Cristián, un niño de 12 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA), murió luego de ser atendido en la urgencia del Cesfam Raúl Silva Henríquez de Puente Alto. Sus padres acusaron negligencia.

En conversación con 24 Horas, Ángel Herrera, padre del niño, relató que todo comenzó el día antes de Navidad, cuando llevó a su hijo al centro médico por una descompensación producto de su condición.

“Estaba como un poquito ido, pero siempre consciente y pálido”, explicó.

No obstante, el padre denuncia que el trato que recibieron en el Cesfam fue inadecuado desde un comienzo, ya que la Ley TEA permite a los tutores estar presentes en todo momento acompañando al paciente, algo que —afirman— no se cumplió: “Me dejaron en el pasillo verde con cuatro guardias”.

En este sentido, Herrera afirmó que nadie se acercó a explicarle qué estaba pasando ni a consultarle si su hijo era alérgico a algún medicamento. Asimismo, señaló que “en ningún momento hubo un médico”, sino que su hijo fue atendido por paramédicos.

Una de las acusaciones más graves del padre apunta a que al niño le administraron una mezcla de tres fármacos por vía intravenosa. Tras esto, los familiares afirman que, a los pocos minutos, Cristián sufrió un paro cardíaco.

Posteriormente, Cristián fue trasladado al Hospital Sótero del Río, donde habría llegado sin signos vitales. En tanto, en el certificado de defunción figura como causa de muerte un edema pulmonar en estudio.

Ahora, la familia de Cristián busca obtener justicia por el fallecimiento de su hijo. La destitución del jefe de la red de urgencia de Puente Alto y la separación preventiva de todo el personal de turno que participó en la atención son algunas de las medidas que exigen tras su irreparable pérdida.

Hijo mío, perderte ha sido nuestro mayor dolor, pero haberte disfrutado ha sido la mayor bendición de nuestra vida. Tu paso fue fugaz, pero tu huella será eterna. Gracias por enseñarnos que la vida no se vive de un solo color. Te ama tu familia”, dice un cartel que su familia colocó en la reja de su casa.