A casi dos semanas del inicio del período legislativo, la oposición aún no logra dar señales de unidad. Dejaron pasar la oportunidad de ganar la presidencia de la Cámara de Diputados y en los medios de comunicación no han logrado aparecer como un bloque unido frente a la avalancha legislativa y retiro de decretos de la nueva administración Kast.
Los expertos hablan de un rol indefinido y un Congreso fragmentado.
“No hay un diseño de la oposición o de un bloque opositor, porque efectivamente no han logrado resolver los problemas de acción colectiva que hoy día están mostrando. Ese rol aún no está definido”, señaló el director del Centro de Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, Marco Moreno.
Los quiebres quedaron demostrados en las votaciones de las mesas directivas del Congreso. En el caso de la Cámara de Diputados, la presidencia quedó en manos del UDI Jorge Alessandri. El acuerdo por la testera tuvo tres descuelgues que fueron claves para la victoria de la derecha: los diputados opositores Felipe Camaño (ind. DC) y Jaime Mulet (ex FRVS) votaron por Alessandri, mientras que el parlamentario PDG, Carlos Contreras optó por su jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela, en lugar de la diputada y candidata de izquierda Pamela Jiles.
También hubo quiebres en el pacto de las comisiones. Mientras que el Partido Socialista optó por rechazarlo, el Partido Por la Democracia lo aprobó. Eso produjo dos cosas: que el oficialismo lograra mayoría en 15 de las 27 comisiones que conforman la Cámara Baja y que la derecha se quedara con la presidencia de las más relevantes para los ejes del Gobierno. Entre ellas, Hacienda y Seguridad.
El vicedecano de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo (UDD), Rodrigo Arellano, comentó que la oposición aún está reconfigurándose y que el pacto en las comisiones “da luces de lo que va a ser la relación en el Congreso. Un Congreso bastante fragmentado, y que dos o tres descuelgues de la Democracia Cristiana, del PPD, del PDG, van a ser muy determinantes para la agenda legislativa del gobierno”.
Pese a la descoordinación que se produjo en el pacto por la configuración de la Cámara de Diputados, al interior del bloque comentaron que buscan unidad frente a los proyectos de ley. Desde el PPD, el diputado Cristián Tapia afirmó que busca poder trabajar en conjunto y como bloque. “Yo espero que no seamos una oposición marcada mucho por la ideología política, sino que, más bien, viendo el bienestar de cómo le mejoramos la vida a las personas”.
En el Frente Amplio optaron por la misma línea. El diputado Ignacio Achurra aseguró que “en su conjunto hemos dicho que vamos a hacer una oposición leal con Chile y para mí ser leal con Chile es estar disponible para todo lo que sea avances que mejoren la vida cotidiana de las familias chilenas”.
Desde que el presidente Kast y su gabinete se instalaron en La Moneda, han hecho diversos anuncios. El Gobierno ingresó 20 proyectos con urgencia en el Congreso, retiró más de 40 decretos medioambientales de Contraloría y también la negociación ramal del Parlamento. Además, anunció el Plan de Reconstrucción Nacional que, entre sus 40 medidas, está la que fortalece los mecanismos de cobro del CAE y la que limita la gratuidad a personas menores de 30 años. La oposición leyó estas iniciativas como un retroceso en derechos sociales.
En el Partido Comunista no se demoraron en encender las alarmas. La diputada Nathalie Castillo comentó que, desde su partido no estarán disponibles para lo que consideren como retrocesos: “Si su gobierno pretende avanzar en seguridad o crecimiento económico pasando por encima de los derechos sociales, se va a encontrar con una oposición firme. Si insisten en ese camino, no tengan dudas: vamos a rechazar y a usar todas las herramientas democráticas para frenarlo”.
Aunque en el PPD también aseguraron que, frente a posibles retrocesos, sacarán la voz: “hay que ir con cautela. Si en algún momento tenemos que votar una ley de seguridad muy favorable para disminuir los delitos, avanzar en materia de seguridad, y hay que aprobarle al Gobierno y el Partido Comunista y el Frente Amplio van a rechazar, nosotros lo vamos a aprobar igual. En eso nosotros no nos perdemos, ni vamos a estar con doble discurso”. aseguró Tapia.
Las diferencias en la izquierda también se vieron en el Senado. Para el acuerdo que permitió la victoria de la RN Paulina Núñez, el Socialismo Democrático pactó con la derecha y dejó fuera al PC y al FA. Sobre la posibilidad que existan diferentes oposiciones dentro del mismo bloque, el diputado Achurra señaló que “el modo de la oposición va a depender mucho del tono y de las formas del gobierno. Nosotros vamos a tener una posición muy firme en cualquier proyecto que signifique retroceso en materia de derechos sociales”.
Sin embargo, los analistas aseguran que más que un relato, el futuro de la oposición dependerá de factores coyunturales. En esa línea, Marco Moreno señaló que no hay un incentivo político ni un horizonte cercano para hablar de bloque opositor.
“Para defender el legado de Boric no todos van a estar disponibles. El apoyo de Michelle Bachelet a Naciones Unidas podría ser un factor de cohesión durante algunos días, pero no un accionar político. Los intentos del gobierno de afectar algunos derechos sociales también podría hacer que aglutine a la oposición, pero será algo coyuntural. Son acciones puntuales no suficientes para hablar de una oposición como un bloque político”, concluyó Moreno.