Este martes se registraron incidentes en las tribunas del Senado mientras se votaba en particular el proyecto de Sala Cuna.
Mientras se desarrollaba la instancia, desde las tribunas distintos dirigentes de organizaciones afines comenzaron a emitir gritos y acusaciones contra el mecanismo de financiamiento del proyecto.
Ante esto, la presidenta del Senado Paulina Núñez ordenó el desalojo de la Sala y suspendió la votación en particular, quedando reprogramada para la próxima semana.
Considerando este escenario se dispuso además que el proceso se realizará a puertas cerradas, sin acceso de público a las tribunas.
Tras el desalojo, el ministro del Trabajo Tomás Rau se refirió a las críticas que ha tenido el mecanismo de financiamiento y a las acusaciones sobre que el proyecto se terminará financiando con el Fondo de Cesantía de los trabajadores.
“Es legítimo tener discrepancias en términos de cómo se financia un proyecto de ley o distintas materias en particular. Lo que no corresponde a nuestro modo de ver es la estridencia, los gritos. Nosotros somos dialogantes. Hemos propuesto un método de financiamiento sostenible”, dijo.
“Tenemos un déficit fiscal estructural de 3,7% heredado. Esos son 13.000 millones de dólares. Este es un proyecto con dosis de realidad que es sostenible, que es capaz de ampliar el beneficio y la cobertura de esa lacuna a todo hijo, a toda hija de un trabajador o de una trabajadora. Entonces yo pido que por favor nos centremos en las cosas que nos unen, en la voluntad de avanzar. Porque como dicen, hay dos tipos de personas, las que cuando entran a un jardín ven las flores o las que ven la maleza. Yo prefiero ver las flores”, agregó.