Un comportamiento hasta ahora desconocido de una especie invasora fue documentado por investigadores de la Universidad de Concepción (UdeC), quienes registraron por primera vez a una rana africana (Xenopus laevis) alimentándose de huevos de un anfibio nativo de Chile.
El hallazgo fue realizado por especialistas del Laboratorio de Sistemática y Conservación de Herpetozoos (SyCoH) durante una campaña de monitoreo en la localidad de Socos, en la Región de Coquimbo.
LEE TAMBIÉN EN CONCIENCIA 24.7:
El equipo se encontraba estudiando la reproducción del sapo atacameño (Rhinella atacamensis) cuando, durante una prospección nocturna en agosto de 2025, observó a una rana africana comiendo huevos recién depositados.
El registro llamó especialmente la atención porque, hasta entonces, no existía evidencia directa de que esta especie invasora depredara los huevos de este anfibio nativo.
Para confirmar lo observado, los investigadores capturaron tres ejemplares: la hembra que había sido vista alimentándose y dos machos que se encontraban cerca de las puestas.
El análisis del contenido estomacal confirmó la escena. La hembra tenía 172 huevos de sapo atacameño en su estómago, además de otros tres en el hocico y 67 que había regurgitado posteriormente.
En los dos machos, en tanto, se encontraron restos de distintos invertebrados y material que no pudo ser identificado debido a su alto nivel de fragmentación.
“Durante una prospección nocturna, en un sector con alta actividad reproductiva, observamos a una rana africana alimentándose directamente de huevos de sapo atacameño recién depositados”, reveló Iván Mancilla, integrante del laboratorio SyCoH.

Rana africana/SyCoH
Una especie invasora presente en Chile
La rana africana fue introducida en Chile como animal de laboratorio y comenzó a ser detectada en estado silvestre a comienzos de la década de 1970.
Actualmente, su distribución abarca desde los ríos Copiapó, en la Región de Atacama, hasta el río Mataquito, en la Región del Maule. Las mayores densidades se concentran en las regiones de Valparaíso, Metropolitana y O'Higgins.
De acuerdo con los investigadores, su presencia representa una amenaza para los anfibios nativos, debido a la competencia por hábitat y alimento.
La especie también puede transmitir patógenos como el hongo Batrachochytrium dendrobatidis y Ranavirus, asociados al declive de poblaciones de anfibios a nivel mundial.
El nuevo registro se suma a otro comportamiento documentado recientemente: ataques de la rana africana sobre larvas de rana chilena (Calyptocephalella gayi).
Una nueva presión para el sapo atacameño
El hallazgo también genera preocupación por el estado de conservación del sapo atacameño, especie clasificada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y bajo el criterio A2ac del Reglamento de Clasificación de Especies (RCE) de Chile.
Sus poblaciones ya enfrentan presiones asociadas a la extracción intensiva de agua para actividades mineras y agrícolas, lo que afecta y fragmenta sus ambientes acuáticos.
A esto podría sumarse ahora la depredación de sus huevos por parte de la rana africana.
Los investigadores señalan que todavía es necesario determinar con qué frecuencia ocurre esta interacción y si puede tener un efecto relevante sobre las poblaciones del sapo atacameño.
“Será necesario determinar con qué frecuencia ocurre esta interacción y si puede representar un efecto relevante a nivel poblacional”, cerró Mancilla.