Un hallazgo arqueológico en el norte de Chile permitió reconstruir parte de la historia de una de las enfermedades más devastadoras de la humanidad. El ADN extraído de antiguas momias incas entregó nueva evidencia de que la viruela llegó al continente americano con la colonización europea.
La investigación, publicada en la revista Science, analizó restos humanos encontrados en Caleta Camarones, en la Región de Tarapacá, y logró identificar rastros genéticos del virus de la viruela en dos momias.
Según los investigadores, este descubrimiento representa la evidencia molecular más sólida hasta ahora que conecta las cepas europeas del virus con aquellas que afectaron a las poblaciones originarias de América.
"Nadie pondría en duda que la viruela llegó a este hemisferio con la colonización, pero esto lo demuestra", afirmó Patricia Foster, bióloga de la Universidad de Indiana, quien no participó del estudio.

Una enfermedad que cambió la historia de América
La viruela fue una de las enfermedades infecciosas más letales conocidas por la humanidad. Antes de su erradicación en 1980, provocó la muerte de cerca de un tercio de las personas infectadas y dejó secuelas físicas en muchos de quienes lograron sobrevivir.
"La viruela fue una de las enfermedades infecciosas más devastadoras de la historia de la humanidad", señaló Shigeki Nakagome, genetista del Trinity College de Dublín y coautor de la investigación.
El especialista explicó que la enfermedad afectó a los seres humanos "durante al menos entre 1.500 y 2.000 años —tal vez incluso más— antes de que fuera erradicada mediante una campaña mundial de vacunación en 1980".
Antes de desaparecer, la viruela provocó múltiples epidemias en distintas partes del mundo y se estima que causó la muerte de cientos de millones de personas.
El rastro del virus estaba en momias del norte de Chile
El equipo científico estudió 13 muestras óseas de momias incas encontradas en un sitio arqueológico ubicado en Caleta Camarones.
"Los cuerpos se momificaron de forma natural y fueron enterrados en fardos, envueltos en mantas de lana de camélido y acompañados de diversos ajuares funerarios", explicó Constanza de la Fuente, antropóloga biológica de la Universidad de Chile especializada en ADN antiguo.
Los investigadores detectaron evidencias de dos infecciones de viruela en fragmentos óseos pertenecientes a un hombre y una mujer adultos, ambos de entre 18 y 35 años.
La datación de los restos indica que probablemente murieron entre 1492 y 1631, y los científicos consideran que la enfermedad pudo haber sido la causa directa de sus fallecimientos.
Una conexión genética con Europa
Tras comparar el ADN del virus encontrado en las momias con otras variantes conocidas, los científicos lograron ubicarlo entre las cepas europeas medievales y las versiones posteriores de la viruela.
El análisis reveló que las variantes que llegaron a América evolucionaron primero en Europa y posteriormente se expandieron hacia el continente, donde encontraron poblaciones que no tenían inmunidad previa frente al virus.
La gran pregunta: ¿Cómo llegó hasta Chile?
Aunque el estudio confirma el origen europeo de la enfermedad, los investigadores aún buscan determinar qué grupo o población europea fue responsable de introducirla en América.
Tras los viajes de Cristóbal Colón al Caribe en 1492 y las exploraciones de Américo Vespucio por la costa sudamericana, distintos grupos europeos llegaron al continente en diferentes períodos.

"El primer brote de viruela documentado en América tuvo lugar en la isla de La Española —compartida en la actualidad por Haití y Rep. Dominicana— en 1518, mientras los españoles la colonizaban", explicó Bruno Romero, genetista y autor principal del estudio.
El caso de las momias chilenas abre nuevas interrogantes, ya que fueron encontradas en una zona sin registros previos de la enfermedad.
Los científicos plantean que una posibilidad es que el virus haya viajado hacia el sur a través de las redes comerciales indígenas que conectaban distintos territorios americanos.
ADN antiguo: una ventana al pasado de las enfermedades
Para Romero, el estudio permite entender cómo procesos históricos como "la colonización, los cambios demográficos o la vacunación moldearon la evolución de una de las enfermedades infecciosas más devastadoras de la humanidad".
Además, destacó que el ADN antiguo permite descubrir información que no siempre aparece en documentos históricos.
"Cómo el ADN antiguo puede desvelar aspectos de la historia de las enfermedades que no se aprecian únicamente en los registros, lo que abre nuevas oportunidades para estudiar epidemias pasadas y su impacto en las poblaciones humanas a nivel mundial", añadió.
Constanza de la Fuente sostuvo que el hallazgo refleja el enorme impacto que tuvo la viruela en América, afectando a comunidades completas y aumentando su vulnerabilidad durante la conquista europea.
"No fue solo un fenómeno cultural o demográfico. Está literalmente escrito en una evidencia biológica que hoy todavía podemos recuperar y leer", concluyó.