El cambio climático podría convertirse en uno de los principales protagonistas del próximo Mundial 2026. Un reciente análisis del grupo científico internacional World Weather Attribution (WWA) advirtió que una parte importante de los partidos del torneo se disputaría bajo condiciones de calor y humedad consideradas potencialmente peligrosas para jugadores y aficionados. La investigación sostiene que el riesgo térmico para el Mundial casi se ha duplicado desde 1994, año en que EE.UU. albergó por primera vez una Copa del Mundo.
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Un cuarto de los partidos podría jugarse bajo calor riesgoso
El estudio evaluó las condiciones climáticas previstas para los 104 partidos del torneo, tomando en cuenta los horarios y sedes oficiales ya definidas. Según los resultados, cerca del 25% de los encuentros podrían disputarse sobre los 26 grados de temperatura de globo de bulbo húmedo (WBGT), indicador que combina calor y humedad para medir el estrés térmico que sufre el cuerpo humano.

Ese umbral es considerado crítico por el sindicato mundial de futbolistas FIFPRO, organismo que recomienda implementar medidas de protección, hidratación y enfriamiento cuando se supera ese nivel. Los investigadores además estiman que al menos cinco partidos podrían alcanzar un WBGT de 28 grados, rango que FIFPRO considera inseguro para la práctica deportiva de alta exigencia. En términos prácticos, esa cifra equivale aproximadamente a temperaturas cercanas a los 38 °C en calor seco o alrededor de 30 °C en ambientes muy húmedos.
El calor extremo ya afecta a varias sedes
El análisis también detectó importantes diferencias entre las ciudades anfitrionas. Mientras Ciudad de México aparece como una de las sedes más seguras gracias a su altitud, otras localidades presentan un escenario mucho más complejo. Entre las ciudades con mayor exposición al calor extremo figuran Miami, Kansas City, Nueva York/Nueva Jersey y Filadelfia, varias de las cuales no cuentan con estadios completamente climatizados. De acuerdo con WWA, más de un tercio de los partidos considerados de alto riesgo se jugarían en recintos sin aire acondicionado.

Científicos advierten un “riesgo real”
Joyce Kimutai, investigadora asociada del Imperial College de Londres y especialista en eventos meteorológicos extremos, señaló que el fenómeno refleja el impacto acelerado del calentamiento global. “Hay un riesgo muy real de afrontar partidos en condiciones que no son seguras ni para jugadores ni aficionados”, afirmó en un comunicado. La científica además recordó que aproximadamente la mitad del calentamiento global provocado por el ser humano ha ocurrido desde el Mundial de 1994.
Por su parte, la climatóloga Friederike Otto sostuvo que el estudio demuestra cómo el cambio climático ya está afectando eventos masivos de escala mundial. “La investigación muestra que el cambio climático está teniendo un impacto real y cuantificable en la viabilidad de celebrar Mundiales durante el verano del hemisferio norte”, explicó.
El deporte también enfrenta la crisis climática
El informe plantea que el fútbol no está ajeno a los efectos del calentamiento global y que los organizadores deportivos deberán adaptarse a escenarios climáticos cada vez más extremos. Entre las posibles medidas aparecen cambios de horario, mayores pausas de hidratación, mejoras en infraestructura y protocolos de seguridad más estrictos para proteger tanto a deportistas como a espectadores.