Un accidente grave, asaltos, episodios de abusos, un terremoto, incendios, inundaciones como las que recientemente han afectado en el norte a cientos de familias, o cualquier experiencia que amenace la vida puede dejar una huella que permanezca presente después de que el peligro haya terminado. Para miles de personas, el trauma no desaparece con el paso del tiempo: sigue presente en forma de miedo, ansiedad, insomnio o recuerdos que vuelven una y otra vez.
Aunque suele asociarse a guerras o grandes catástrofes, el trastorno de estrés postraumático puede afectar a cualquier persona que haya vivido o presenciado una experiencia extremadamente fuerte. “El trastorno de estrés postraumático es una afección que puede desarrollarse después de vivir una experiencia peligrosa o altamente impactante que pone en riesgo la vida, como un desastre natural, un accidente grave o situaciones de violencia física o sexual. Se caracteriza por un estado permanente de hipervigilancia, recuerdos recurrentes, pensamientos intrusivos, cambios en el estado de ánimo y conductas de evitación, como alejarse de lugares o personas que recuerden el evento traumático. Los síntomas pueden aparecer semanas después de haber vivido esa experiencia"”, asegura la Dra. María José Arroyo psiquiatra de Neuroreset.
Una enfermedad que afecta a miles de chilenos
Según el Ministerio de Salud, el 4,4% de la población chilena ha presentado trastorno de estrés postraumático alguna vez en su vida, porcentaje que aumenta al 6,2% en las mujeres y alcanza el 2,5% en los hombres. Estudios citados por el MINSAL muestran que después de grandes desastres naturales, las cifras pueden aumentar considerablemente. Tras incendios forestales como los vividos en los últimos años en Chile, entre un 24% y un 60% de las personas afectadas, podrían estar viviendo síntomas compatibles con estrés postraumático, mientras que investigaciones realizadas tras el terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010 evidenciaron un importante impacto en la salud mental de las comunidades afectadas.
Hoy decenas de familias del norte del país enfrentan los efectos de las inundaciones, lo que podría generar alta afectación en su salud mental, y llevar al desarrollo de estos síntomas,
Terapia de estimulación cerebral personalizada, recién autorizada por la FDA, ya está disponible en Chile
Actualmente, el tratamiento del trastorno de estrés postraumático suele combinar psicoterapia con medicamentos antidepresivos, que no siempre logran una respuesta adecuada en todos los pacientes, lo que ha impulsado la búsqueda de nuevas alternativas terapéuticas.
Recientemente la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó la terapia MeRT (Magnetic EEG-guided Resonance Therapy) para el tratamiento del trastorno de estrés postraumático, convirtiéndose en la primera terapia de estimulación cerebral personalizada en recibir respaldo para esta afección.
“Este tratamiento que es indoloro y no presenta efectos adversos busca la regulación funcional de áreas cerebrales, incrementando la actividad en la corteza prefrontal para contrarrestar el hiper funcionamiento de la amígdala cerebral. En términos simples, ayuda a que el cerebro deje de mantenerse en un estado permanente de alarma, algo muy frecuente en las personas que han vivido un trauma. Al recuperar ese equilibrio, muchos pacientes pueden experimentar una disminución de síntomas como la ansiedad, la hipervigilancia, los recuerdos intrusivos y las dificultades para retomar su vida cotidiana. Con MeRT hemos visto mejorías clínicas en 4 semanas de tratamiento”, explica la psiquiatra María José Arroyo.